Un nuevo informe de eSafety, elaborado a partir de información solicitada de forma obligatoria a los proveedores, revela que las plataformas han adoptado medidas adicionales de seguridad, pero mantienen carencias en la prevención y respuesta ante riesgos graves para los menores, según informó el organismo en un comunicado.
eSafety alertó de que algunos videojuegos y espacios asociados pueden convertirse, sin una moderación adecuada, en entornos para la explotación y el abuso sexual infantil o para la difusión de contenidos que promuevan, inciten o instruyan en delitos y violencia.
Entre las diferencias detectadas figura el uso de herramientas para identificar preventivamente contenidos ilícitos.
El informe señala que Valve, responsable de Steam y su servicio de mensajería, era durante el periodo analizado el único de los cuatro proveedores que no utilizaba tecnología de comparación de huellas digitales para detectar material dañino conocido.
Minecraft y Fortnite ofrecían algunas protecciones para cuentas infantiles, pero dependían en gran medida de la edad declarada por los usuarios. Steam también recurría a la autodeclaración durante el periodo analizado y actualmente realiza controles de edad mediante tarjetas de crédito.
Según eSafety, alrededor de nueve de cada diez australianos de entre 8 y 17 años han jugado a videojuegos en línea, lo que convierte estos servicios en importantes espacios de socialización para los menores.
El informe se produce en un contexto de creciente presión de las autoridades australianas sobre las plataformas digitales.
Desde diciembre de 2025, Australia restringe el acceso de los menores de 16 años a las principales redes sociales y contempla multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (unos 27,7 millones de euros) para las empresas que no adopten medidas razonables para impedir que los menores mantengan cuentas.
En el caso de los videojuegos, la legislación no establece una prohibición general para los menores de 16 años, pero eSafety ha intensificado la supervisión de estos servicios y reclama a sus operadores que incorporen medidas de seguridad desde el diseño.
