El rotativo defiende el documental -ganador del Premio del Jurado del Festival de Venecia- ante las críticas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que afirmaron que la cinta dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor contiene "errores sustanciales" y que se había basado en entrevistas con soldados que tenían solo una visión parcial de la aprobación de objetivos.
"Es falso el intento de las FDI de presentar a los 24 participantes en 'NAZA' como oficiales de bajo rango que solo intervenían en las fases iniciales del proceso de selección de objetivos", señala el rotativo.
Entre ellos hay oficiales y soldados que participaron en múltiples etapas del proceso de selección de objetivos en Gaza, incluidas las áreas de inteligencia, operaciones y la fase final de autorización, según la productora del documental.
Asegura además que el proceso para evaluar la credibilidad de los testimonios fue riguroso y que incluyó documentos clasificados filtrados y la verificación detallada de ataques específicos.
"A lo largo de los últimos tres años, hemos entrevistado conjuntamente a más de 100 fuentes conocedoras de los sistemas de las FDI utilizados en la guerra en Gaza, incluidos altos mandos directamente implicados en la autorización de los ataques", dice.
"The Guardian respalda plenamente el documental, que se basa en tres años de investigaciones exhaustivas realizadas por el propio periódico y nuestros colaboradores", puntualiza.
Posteriormente, varios medios de comunicación, entre ellos The New York Times, The Washington Post y Associated Press, han confirmado que las FDI utilizaron sistemas basados en inteligencia artificial durante la ofensiva en Gaza y que se relajaron las salvaguardias establecidas para proteger a la población civil, resalta el periódico británico.
'NAZA' toma su nombre del acrónimo utilizado por el servicio de inteligencia de Israel para estimar el número de civiles que podría morir en un ataque, por ejemplo "20 NAZA".
El argumento de las FDI es que sus reglas distinguen explícitamente entre militantes y civiles y prohíben atacar deliberadamente a estos últimos, al tiempo que exigen a los comandantes tomar medidas para minimizar los daños a la población civil.
Las FDI afirmaron también que las decisiones finales sobre los ataques —y la evaluación del riesgo de bajas civiles— eran autorizadas por oficiales.
El comunicado de las FDI se suma a los intentos previos de políticos israelíes por desestimar 'NAZA'. Algunos, como el ministro de Cultura Miki Zohar, han llegado a proponer que se retire la nacionalidad israelí a sus directores.
