La encuesta a pie de urna elaborada por la agencia LETA, la Universidad Stradins de Riga y la radiotelevisión pública LSM con apoyo del centro demoscópico SKDS atribuyó a AS un 35,6 % de los votos.
Según el recuento en curso, que comenzó con tres horas de retraso por motivos técnicos, con alrededor de un 7 % de los colegios escrutados muestra a la formación de Kulbergs ganadora con un 28,6 % de los votos.
Ese porcentaje es muy superior al atribuido a las otras formaciones que concurrían en una cita con las urnas en la que votaban unos 1,5 millones de letones.
Como segunda fuerza más votada, según la tendencia, aparecen los socialdemócratas de Progresistas (P), con un 18,8 %, seguida del partido populista y nacional-conservador Letonia Primero (LPV), con un 11,9 % y de la centrista Nueva Unidad (JV) con un 10 %.
La agrupación socialconservadora Poder Soberano/Nuevos Letones (SV/JL) figuraba como quinta fuerza con el 9 %, y la nacional-conservadora Alianza Nacional (AN) quedaba como sexto partido con un 6,7 % de los votos, según los datos del recuento en curso.
En vista de las diferencias en el sondeo y la tendencia de AS respecto al resto de partidos, Kulbergs ya hablaba en la velada electoral de la posibilidad de gobernar y de plantear prioridades en caso de que termine liderando de nuevo el Ejecutivo.
"En el nuevo Gobierno, si tengo la oportunidad de liderarlo, la primera cosa (que hacer) ciertamente es el presupuesto", dijo Kulbergs, en unas declaraciones recogidas por la radiotelevisón pública de Letonia LSM.
De confirmarse la victoria de AS, Kulbergs tiene prácticamente asegurado el encargo del presidente letón, Edgars Rinkēvičs, para formar una coalición de Gobierno, algo para lo que podría apoyarse en AS y en JV, dado el rechazo de los nacional-conservadores a participar en un Ejecutivo con los socialdemócratas.
En P, sin embargo, están "abiertos a participar en negociaciones para formar Gobierno", dijo a EFE Agnese Lāce, copresidenta de los socialdemócratas letones.
"Vemos que la gente quiere seguridad, quiere ver que el Estado emprenda otro rumbo, alejándonos de vivir únicamente de la deuda, y que pensemos también en cómo será nuestro país después, para nuestros hijos, y qué futuro tiene Letonia", planteó Kulbergs.
Para Kulbergs y su partido, de confirmarse la victoria de este sábado sería un éxito considerable pues su formación habría mejorado con creces el resultado logrado en los anteriores comicios, celebrados en 2022 y en los que AS consiguió un 11,14 % de los votos.
Parte del éxito lo explica el propio Kulbergs, percibido como un líder dinámico que publica constantemente sus actividades y reflexiones en las redes sociales y que ha convocado reuniones extraordinarias del Gobierno para abordar asuntos urgentes fuera del habitual ritmo del gabinete gubernamental.
"Hace seis meses, la Lista Unida estaba muy lejos de donde se encuentra ahora. Sólo experimentó un repunte en sus índices de popularidad cuando Kulbergs se convirtió en primer ministro", señaló en unas declaraciones recogidas por la LSM Jānis Ikstens, profesor de la Universidad de Letonia.
Kulbergs venía, sin embargo, de encabezar una coalición interina formada después del colapso del Gobierno de la primera ministra Evika Siliņa, de JV.
Silina dimitió en mayo tras la decisión de ésta de destituir al entonces ministro de Defensa, el socialdemócrata Andris Sprūds, después de que un dron errante procedente de la guerra ruso-ucraniana impactara contra unos depósitos de combustible vacíos en la ciudad de Rēzekne, en el este de Letonia.
El partido de Silina, que venía de ganar las pasadas elecciones generales, en 2022 y en las que consiguió un 19,19 % de los votos, se vio obligado a adoptar un papel modesto este sábado.
"No subimos los impuestos" pero "eso también ha tenido un coste", dijo sobre su gestión Silina, que reconoció que hubo "negociaciones complicadas dentro de la coalición y, quizá, la población se haya quedado con la sensación de que había muchas discusiones".
