La donación está destinada a los servicios de hospitales materno-infantiles de La Habana y las provincias Matanzas (oeste) y Santiago de Cuba (este).
El embajador de Rusia, Víctor Koronelli, dijo que "tras un largo y difícil trayecto, estos vehículos llegaron a Cuba a pesar del inhumano bloqueo comercial, económico, financiero y energético impuesto por el Gobierno de Estados Unidos".
"Este donativo humanitario es una evidencia de los históricos lazos de amistad y solidaridad que unen a nuestros pueblos hermanos", añadió el diplomático ruso, según cita el periódico Tribuna de La Habana.
El reporte recordó que el acuerdo para la donación fue alcanzado por iniciativa del gobernador de la ciudad de San Petersburgo, Aleksandr Beglóv, durante su visita a la isla en noviembre de 2025, como parte de los compromisos de cooperación entre ambas naciones.
La directora general de Salud Pública en La Habana, Yagen Pomares, resaltó el "extraordinario valor" de la contribución de San Petersburgo para el programa de atención materno-infantil de la isla.
Cuba padece desde hace seis años una de las peores crisis económicas y sociales de las últimas décadas, con escasez de alimentos, combustible, desabastecimiento de medicinas, y el deterioro de servicios, incluidos los de la salud, a lo que se añade una espiral inflacionaria y dolarización parcial.
El bloqueo petrolero que aplica Washington desde enero, calificado por la ONU como contrario al derecho internacional, más la suma de un serial de sanciones económicas y financieras para reforzar la presión sobre la isla, han agravado la difícil situación en la que también inciden años de deficiente gestión del Gobierno de La Habana.
