En el evento participaron los líderes de las tres formaciones: Jadash, representado por Yabarín; la formación secular y de izquierda Taal, encabezada por Ahmad Tibi; y Balad, al que representó Sami Abu Shehadeh, político que tuvo que retirar su candidatura tras vetarla la Comisión Electoral Central y ratificar la decisión el Tribunal Supremo de Israel.
"O es la derecha y otra legislatura del Gobierno de la masacre, o una gran y potente Lista Conjunta que velará por todos los ciudadanos del país, judíos y árabes por igual", aseveró en el discurso de apertura el cabeza de lista y líder del comunista Jadash, Yusef Yabarín.
La alianza aspira a llegar a diez escaños en el Parlamento israelí (de 120 en total), que les den una presencia suficiente como para que su apoyo sea necesario para la composición de un Gobierno que ponga fin al mandato del actual primer ministro, Benjamín Netanyahu.
"Ganaremos diez escaños y echaremos a este Gobierno maligno", afirmó Ahmad Tibi, que encabeza Taal.
Sin embargo, la mayoría de candidatos de la oposición han asegurado que no formarían un Ejecutivo junto a los árabes, término utilizado en Israel para aludir a la población palestina con pasaporte israelí.
Esa negativa ha ido en aumento, espoleada por el discurso del Gobierno de Netanyahu, que centra sus descalificaciones a la oposición y su principal rival en los comicios, Gadi Eisenkot, en que necesitará a los partidos árabes para formar una mayoría.
La intervención del presidente de Balad, Sami Abu Shehadeh, comenzó con una ovación de los asistentes.
Días antes tuvo que retirar su candidatura tras vetarla Comisión Electoral Central y el Supremo por escribir, tras los ataques del 7 de octubre de 2023, un artículo en el que se refería a ellos como "un acontecimiento histórico importante desde el punto de vista militar, político y estratégico", pese a que sus declaraciones no apelaban a la violencia.
"Sí, hay que reconocer que la mayoría de los votos para la Lista Árabe Conjunta vienen de la población árabe, pero sí existe una base electoral que apuesta por lo que nosotros ofrecemos", explica a EFE Mauricio Lapchik, director de campaña de la coalición y miembro de Jadash.
La Lista Conjunta busca presentarse como la única "alternativa real" a lo que proponen el Gobierno y buena parte de la oposición, continúa Lapchik.
A diferencia de otras formaciones, los miembros de la Lista Conjunta sí reconocen una solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí, condenan abiertamente la ofensiva en Gaza (algunos de sus candidatos, calificándola como "genocidio") y defienden una igualdad real para la población palestina en Israel.
Parte de los asistentes a la cita, en un centro cultural de Tel Aviv, tuvieron que quedarse fuera. El tamaño reducido de la sala no podía asumir a todos los militantes que acudieron.
"No fue fácil conseguir un lugar", lamenta el director de campaña. "Creo que habla un poco de la situación en la que se encuentra la sociedad israelí hoy en día, en la cual hacer un evento así tiene su peligro".
Lapchik contó cómo locales que en otras ocasiones han acogido actos de estos partidos se han negado esta vez, temerosos al boicot por parte del público israelí.
Mientras habla, se escuchan los gritos en la entrada del edificio de un israelí judío que increpa a los asistentes, acusándolos de estar en un encuentro que apoya "el terrorismo".
En total, unos cinco contramanifestantes le acompañan, bajo la mirada de una veintena de soldados y agentes de policía que velan por que las tensiones no escalen.
Los gritos, sin embargo, provocan que la mayoría de candidatos tengan que abandonar el lugar por la puerta trasera del edificio, entre susurros de los militantes para no atraer la atención de quienes increpan en la entrada principal.
