Fuentes policiales confirmaron a EFE que muchas de las personas que permanecían asentadas en la playa han decidido no pasar por el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde son filiados para comprobar si pueden optar a asilo, y volver a su país de origen después de haber permanecido más de dos meses en Ceuta de forma ilegal.
Durante la jornada de este domingo los retornos voluntarios fueron más elevados que los de este lunes.
Esta escena es similar a la producida hace unos días cuando más de 150 migrantes que permanecían en la playa de Benítez optaron por volver a Marruecos en lugar de ser filiados al entender que no tenían motivos para solicitar la protección internacional, único requisito para ser trasladados posteriormente a los lugares de acogida habilitados por el Gobierno.
Este domingo la Policía Nacional puso un operativo para comenzar a levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, donde vivían más de 3.000 migrantes de los 80.000 que entraron de forma masiva en la ciudad a finales de julio.
Ayer ya al menos 300 migrantes que fueron llevados al CATE ya expresaron su deseo de no ser identificados y de marcharse de forma voluntaria a su país de origen.
