El incidente requirió del refuerzo de la Policía Militar, que se vio envuelta en escenas de alta tensión, después de que decenas de jaredíes irrumpieran en el edificio donde se iba a producir la detención, y finalmente decidieron marcharse sin arrestar al evasor.
"Durante la operación, se congregó un gran número de manifestantes que actuaron de manera organizada con el objetivo de interrumpir la actividad de la policía militar, obstaculizaron los arrestos y pusieron en peligro la seguridad de los soldados", expresó el Ejército israelí (FDI) en un comunicado.
Históricamente, los judíos ultraortodoxos disfrutaban en Israel de una exención del servicio militar obligatorio a la que el Supremo puso fin en junio de 2024.
Esta decisión del Alto Tribunal ha provocado que en los dos últimos años se repitan intensas manifestaciones jaredíes, cortes de carreteras y bloqueos a operaciones de la Policía Militar dependiente del Ejército israelí- para obstaculizar que los evasores sean arrestados.
La comunidad ultraortodoxa israelí defiende que sus integrantes deben seguir enfocados en el estudio de la Torá dentro de las yeshivás (escuelas talmúdicas) y que su lugar en la sociedad está fuera del Ejército, pero la mayor parte del resto de la sociedad mantiene con fervor que se les debe obligar a alistarse, más aún con la necesidad de reservistas del país tras el 7 de octubre de 2023.
El debate ha permeado hasta llegar a la esfera política en los últimos tiempos, y se prevé que sea uno de los principales factores de movilización de voto, por parte del actual Gobierno y de la oposición, de cara a las elecciones del próximo 27 de octubre.
Los partidos ultraortodoxos, socios del Gobierno de coalición liderado por Benjamín Netanyahu, presionaron sin éxito para aprobar una norma que les exima del servicio militar. Así, su apoyo al bloque continúa en el aire para los comicios parlamentarios.
El enfrentamiento de este lunes por la noche se produjo después de una serie de protestas y disturbios perpetrados en los últimos meses, mayormente por jóvenes jaredíes.
El pasado septiembre decenas de ultraortodoxos ya se manifestaron frente a la casa en Jerusalén de un alto funcionario de la Policía después de que seis presuntos desertores fueran detenidos en el aeropuerto Ben Gurión cuando intentaban salir del país.
A principios de agosto, integrantes de una facción jaredí de Jerusalén también bloquearon carreteras circundantes por el arresto de otro estudiante de yeshivá, mientras exhibían algunas pancartas que comparaban el servicio militar con la "muerte espiritual".
Actualmente, unos 80.000 ultraortodoxos de entre 18 y 24 años cumplen los requisitos para realizar el servicio militar, pero no se han alistado. La Fiscalía General ha instado al Gobierno a reforzar el cumplimiento de las órdenes de reclutamiento, incluida la detención de quienes eluden el servicio.
