El organismo pidió que el hecho, ocurrido el pasado 17 de septiembre pero dado a conocer en las últimas horas por los medios locales, sea investigado como un posible caso de maltrato animal y también en el marco del régimen específico de protección de la fauna silvestre.
Hasta el momento, no existe información oficial que confirme que el hombre haya matado a alguno de los animales pero los testigos afirmaron que fueron heridos.
La presentación señala que el capibara es una especie de fauna silvestre autóctona protegida y que la normativa provincial considera actos de caza no solo la muerte o captura de animales, sino también su persecución y acoso.
La denuncia se sumó a la causa abierta a partir de una presentación hecha el 18 de septiembre por la Asociación Vecinal Nordelta -organización sin fines de lucro encargada de conservar y mejorar ese barrio exclusivo-.
Decomisaron aire comprimido en casa de sospechoso
Las imágenes fueron incorporadas a la investigación judicial y permitieron identificar al sospechoso como Sebastián Favre, de 49 años, según medios locales.
En las últimas horas, la Policía realizó un allanamiento en la vivienda de Favre, y decomisó un arma de aire comprimido y prendas de vestir que coincidirían con las utilizadas por el hombre en las grabaciones.
La causa fue encuadrada inicialmente bajo la Ley de Protección Animal, aunque la Justicia también evalúa posibles infracciones relacionadas con el uso del arma.
Especie autóctona del Delta del Paraná
Los capibaras son una especie autóctona del Delta del Paraná cuyo hábitat se ha visto reducido en la última década por el avance de proyectos inmobiliarios y urbanísticos sobre los humedales.
Los cambios en el uso del suelo han alterado el ecosistema y las condiciones naturales en las que viven estos animales, favoreciendo su desplazamiento hacia zonas urbanizadas.
Durante 2025, la Justicia de Buenos Aires dictó medidas cautelares destinadas a proteger el humedal y la fauna silvestre, incluyendo restricciones a nuevos proyectos urbanísticos y a intervenciones que alteren las costas o dificulten el desplazamiento de los animales.
En enero de este año, organizaciones ambientalistas y vecinos también denunciaron la instalación de trampas para capturar y trasladar capibaras a otros lugares, una medida que generó protestas de los ambientalistas.
