Según un informe publicado este sábado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el número de unidades productivas se redujo en un 6,3 %, pasando de 512.357 en noviembre de 2023 a 480.067 a julio pasado.
Solo en el séptimo mes de este año cerraron sus puertas 948 empresas, a razón de 30 por día.
El cierre de empresas y comercios tiene un impacto directo en el mercado de trabajo: según CEPA, en lo que va de la gestión de Milei se destruyeron 437.611 empleos formales.
En julio último se perdieron 3.485 puestos de trabajo registrados, de acuerdo al informe.
La caída del poder de compra de los salarios en términos reales ante una inflación aún elevada -33,8 % interanual en julio pasado- ha llevado a una reducción en el consumo, con una fuerte retracción en la demanda que ha afectado particularmente a comercios e industrias locales, particularmente pymes.
Según datos oficiales, la actividad económica de Argentina se hundió en julio pasado un 2,9 % en relación a junio último y cayó 1,4 % en términos interanuales.
