"La Policía de Delhi debe darnos una fecha para protestar pacíficamente en Jantar Mantar en un plazo de 24 horas, o nosotros mismos anunciaremos una nueva convocatoria", escribió el CJP en sus redes.
La capital india continuó por tercer día consecutivo bajo un estricto dispositivo de más de 30.000 agentes de policía y fuerzas paramilitares, desplegados ante la marcha anunciada por la alianza opositora del bloque INDIA hacia el Tribunal Supremo para exigir la dimisión del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar.
Al menos seis estaciones de metro volvieron a cerrar hoy alegando "motivos de seguridad", informó el Metro de Nueva Delhi (DMRC), después de que las autoridades declararan el domingo la apertura de la movilidad bajo la petición del Supremo y la reactivación de los servicios de internet en el radio de 4 kilómetros bloqueado.
El líder del Partido del Congreso (INC), Rahul Gandhi, instó a los ciudadanos y a otras formaciones a unirse a la movilización hacia la alta corte para denunciar el "robo de votos" tras el proceso de revisión del censo (SIR) encabezado por Kumar, en el que denuncian haber eliminado a más de 130 millones de votantes del censo nacional.
Las protestas contra Kumar durante el fin de semana provocaron la detención de miles de personas por parte del operativo policial, entre ellas líderes del movimiento de las "Cucarachas", periodistas, abogados y ex primeros ministros.
El sábado, los tres principales portavoces del CJP fueron detenidos en el interior de un avión nada más aterrizar en el aeropuerto de la capital. Tras su liberación bajo medidas cautelares, bajo la promesa de no alterar el orden público en un año, Dipke viajó de urgencia a su estado natal en Maharashtra para asistir al funeral de su abuela, que falleció mientras estaba detenido, denunciando abusos policiales durante su custodia por no habérselo comunicado a tiempo.
Ayer, el propio Tribunal Supremo determinó en una sesión de urgencia que existían indicios de desacato contra el Ministerio del Interior, la cúpula de la Policía de Delhi y la dirección del Metro por bloquear los accesos y restringir el derecho constitucional a la protesta pacífica.
Organismos internacionales como Aministía Internacional y Naciones Unidas exigieron la liberación de los manifestantes y denunciaron la falta de garantías institucionales para el derecho universal de la ciudadanía a manifestarse pacíficamente.
