Las protestas educativas recobran fuerza en Francia en la quinta jornada de movilización

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París, 13 oct (EFE).- La movilización de los estudiantes en Francia, apoyada también por sindicatos de docentes en reclamo de mejoras en la educación, recuperó intensidad este martes, en la quinta jornada de manifestaciones masivas y huelgas, que era clave para testar la resistencia del movimiento.

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Aunque a la vista de las tendencias en los últimos días -con un menor número de bloqueos en los institutos y con las vacaciones escolares de Todos los Santos a la vista (a partir del viernes)- hacían prever una menor participación, la cifra global de manifestantes en todo el país más que duplicó a la de la convocatoria precedente, el jueves pasado.

En concreto, unas 161.500 personas tomaron las calles en todo el país, según cifras del Ministerio de Interior, mientras que el 8 de octubre el recuento oficial había sido de 71.500.

Están lejos, no obstante, de las 256.000 que se habían movilizado dos días antes, el 6 de octubre, pero frustran la expectativa del Gobierno de un desinfle de la contestación, tal y como había apuntado esta mañana el ministro de Educación, Édouard Geffray.

"Estamos más bien ante una disminución de la movilización", declaró a la emisora France Inter, al anunciar a primera hora que durante la jornada habría unos 200 institutos bloqueados.

Las cifras de participación global que manejan las organizaciones sindicales convocantes fueron más altas, como es habitual, de hasta 480.000 personas en todo el país para la que era la quinta jornada de movilizaciones masivas o 'Acto V', como la habían bautizado.

También es un número superior a las 450.000 que, según sus recuentos, habían salido a manifestarse el jueves pasado.

En cuanto al seguimiento por parte del cuerpo docente del llamamiento a la huelga este martes, la cartera de Educación comunicó una tasa de participación muy débil, del 3,71 % de media en todos los niveles.

París volvió a acumular el grueso de la movilización, con 41.500 manifestantes, de acuerdo a las cifras del Ministerio de Interior.

En la capital se habían convocado dos marchas que partieron de puntos diferentes, la Plaza de Italia y el Ayuntamiento, a partir de las 14 horas (12 GMT).

A ellas se sumaron figuras políticas de la izquierda, como el aspirante presidencial Jean-Luc Mélenchon, y también la activista ecologista sueca Greta Thunberg, que viajó a París para participar en las manifestaciones y apoyar a los estudiantes franceses.

Los dos recorridos convergieron en la zona de Port-Royal para concluir juntas en los Inválidos, en las proximidades de numerosos organismos ministeriales y cerca también de la Asamblea Nacional, donde esta tarde comenzaba el debate de los presupuestos para 2027.

A lo largo de la manifestación parisina hubo algunos incidentes, como rotura de cristales de negocios, el incendio de un coche y enfrentamientos entre los manifestantes y la policía.

Las fuerzas de seguridad emplearon gas lacrimógeno, pirotecnia y cañones de agua para dispersarlos, en especial al final de la manifestación, en la Plaza Vauban y sus inmediaciones.

Las protestas también sumaron a miles de personas en lugares como Marsella, Lyon y Nantes. Igualmente hubo incidentes con la policía y desórdenes urbanos en otros puntos del país, como en Rennes, donde también se registró un incendio en un liceo.

La movilización, que es eminentemente estudiantil pero también está apoyada por los sindicatos de docentes y generalistas, comenzó a finales de septiembre con bloqueos en institutos para protestar por el deterioro de las condiciones en los centros educativos.

El descontento atiende a razones como la falta de sustitución de los profesores ausentes, problemas de mantenimiento de las instalaciones y condiciones deficientes en general, así como al malestar con la plataforma de acceso a la universidad, a la que acusan de segregar al alumnado y limitar el acceso a la educación superior pública.

El gobierno recibió a las organizaciones sindicales e hizo promesas de mejora en áreas como la sustitución del profesorado, pero estas han sido consideradas insuficientes o directamente un "engaño", tal y como manifestó este martes a la prensa Sophie Vénétitay, secretaria general del sindicato docente SNES-FSU.

La falta de acuerdo se ha visto también alimentada por la violencia creciente de las protestas, por la acusación por parte del Gobierno y de la derecha de que hay grupúsculos de ultraizquierda atizando la movilización y por la dureza de la respuesta policial, por la que se han abierto 36 investigaciones internas.

"No hay intervención policial cuando las manifestaciones se desarrollan de forma pacífica", sostuvo este martes en la Asamblea Nacional el ministro de Interior, Laurent Nuñez, frente a las críticas.