Felipe VI dice en Melilla que España está preparada para defender sus valores y libertades

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Melilla (España), 14 oct (EFE).- El rey Felipe VI de España advirtió este miércoles en Melilla de que su país está listo para defender sus valores y libertades y que cualquier amenaza a la frontera de un estado miembro lo es al conjunto de la Unión Europea (UE).

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También abogó, como hiciera el martes en la también ciudad norteafricana de Ceuta, por preservar una relación con Marruecos (con el que ambas urbes españolas son fronterizas) basada en "la confianza", "la responsabilidad" y "la buena fe".

Subrayó que los españoles son miembros "orgullosos" de la UE, "que cree firmemente en el imperio de la ley y en la dignidad de la persona", un estándar muy alto y fruto de un camino largo y difícil, según el monarca, "pero que nadie confunda esas convicciones con debilidad", matizó.

"Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades", señaló en una recepción ofrecida a una representación de la sociedad melillense, autoridades civiles y militares.

Melilla y Ceuta son donde empieza España, y donde comienza la UE, y donde África y Europa se tocan, apuntó Felipe VI, que ayer subrayó la españolidad irrenunciable de ambas ciudades norteafricanas.

También es donde dos reinos, "España y Marruecos, debemos velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad", incidió.

Una relación, prosiguió, "que mire por un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación" y eso exige, recalcó Felipe VI, "confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe". Y eso es algo que debe "comprometer" a todos.

Este acto cerró una visita histórica de Felipe VI y su esposa, la reina Letizia, a las dos ciudades españolas del norte de África, la primera desde que fuera proclamado rey, en 2014.

Viajaron después de que de más de 80.000 personas entraran masivamente de forma irregular en Ceuta desde Marruecos los días 30 y 31 de julio, causando una grave crisis socioeconómica, aunque ya planeaban antes de la avalancha migratoria desplazarse este año.

La mayoría de esas personas regresaron, pero un número indeterminado aún sigue en la ciudad, incluidos más de 3.000 menores de edad atendidos por los servicios públicos ceutíes.

Aseguró el rey de España que lo ocurrido en Ceuta, y en cierta medida en Melilla, pone de relieve la importancia de seguir trabajando unidos, con "unidad institucional y la búsqueda del entendimiento" para resolver los problemas ciudadanos.

Esto es garantía de estabilidad "y la mejor fórmula para un trabajo eficaz", argumentó; y todas las instituciones, empezando por la Jefatura de Estado, deben trabajar siempre "con esa misma conciencia del bien común".

Felipe VI valoró que Melilla, como Ceuta, son suma de culturas y convivencia, pues en ellas viven cristianos, musulmanes, judíos e hindúes, algo que los reyes constaron hoy en la visita a un colegio de infantil y primaria.

Antes, habían firmado en el Libro de Oro del Ayuntamiento de Melilla, donde manifestaron que mantienen el compromiso con esta ciudad y "su futuro".

Como ya ocurrió la víspera en Ceuta, saludaron a pie a los miles de melillenses que los aguardaban con gran entusiasmo, infinidad de banderas y gritos a favor de España.

Los reyes llegaron al Palacio de la Asamblea de Melilla, donde fueron recibidos por el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, y los miembros del gobierno municipal, entre otras autoridades civiles y militares.

Con esta visita "comienza una nueva Melilla", destacó Imbroda, ya que la presencia real les da "confianza, certidumbre y esperanza en el futuro". A continuación, les entregó las llaves de la ciudad y el bastón de mando municipal.

"Hoy es un gran día para todos los melillenses, largamente esperado, pero al fin cumplido", según Imbroda. Añadió que existen "todos los argumentos, razones y derechos históricos, políticos y jurídicos para proclamar que Melilla no es de España, es España", y es donde comienzan España y Europa, aseguró.