Joshua Foster, de 37 años, explicó a la corte que creía que la ventana por donde cayó el niño -Jaxon Foster- estaba cerrada cuando colocó a su hijo en el alféizar para mostrarle la vista de un parque acuático, momento en que perdió el control sobre el pequeño.
El británico compareció hoy ante la corte de Pafos para conocer la condena, tras haberse declarado culpable de causar la muerte mediante un acto imprudente, temerario o peligroso.
El menor cayó desde la cuarta planta del hotel de cinco estrellas King Evelthon Beach, situado en la localidad de Chlorakas, el pasado 12 de julio durante el primer día de las vacaciones de la familia.
Según detalles del proceso judicial contra Foster, éste y su mujer habían llegado a Chipre con sus dos hijos, acompañados también por los suegros de él, en la madrugada de la tragedia.
Tras una visita a la piscina y otras actividades durante el día, la familia regresó a sus habitaciones a fin de cambiarse para ir a cenar. Al dirigirse al ascensor para ir a comer, el niño se dio cuenta que había un parque acuático en el exterior.
Foster pulsó el botón del ascensor y, mientras esperaban, colocó a su niño en el alféizar de la ventana, momento en que el pequeño se asomó y, antes de que el padre pudiera reaccionar, ocurrió la tragedia.
A pesar de que fue atendido en un hospital de Pafos, el niño perdió la vida. La defensa del hombre expuso al tribunal que éste no tenía antecedentes penales y que su remordimiento por lo ocurrido "era evidente".
