En su Boletín Económico de octubre, la institución también revisó al alza en dos décimas el avance del producto interior bruto (PIB) previsto para 2027, hasta el 1,8 %, y mantuvo en ese mismo porcentaje su proyección para 2028.
La mejora de las perspectivas responde principalmente a los últimos datos de contabilidad nacional, que situaron el crecimiento trimestral del segundo trimestre en el 0,9 %, frente al 0,4 % que el banco central había anticipado en junio.
Ese dinamismo se concentró sobre todo en el consumo privado y reflejó, en parte, una evolución más favorable del empleo y los salarios, explicó la entidad.
El Banco de Portugal prevé además un impulso adicional al consumo a finales de este año y comienzos de 2027 por las medidas presupuestarias anunciadas, entre ellas un complemento extraordinario de las pensiones y la reducción del impuesto sobre la renta.
Según sus proyecciones, el consumo privado crecerá un 3,1 % en 2026, frente al 1,9 % previsto en junio, mientras que la inversión, medida por la formación bruta de capital fijo, aumentará un 5,6 %, frente al 4,5 % calculado anteriormente.
La institución atribuye la aceleración económica de este año, tras el crecimiento del 1,9 % registrado en 2025, al impulso de los fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia, las medidas presupuestarias y un mejor comportamiento de las exportaciones.
