Por tercer día no entran mercancías comerciales a Gaza, lo que reduce el acceso a alimento

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Gaza, 16 oct (EFE).- Por tercer día consecutivo no entra ningún bien comercial a Gaza, lo que ha reducido en un 50 % el número de camiones que entraban cada semana en el enclave ocupado, de acuerdo con las autoridades israelíes, e impactado de forma directa el acceso a alimento, según datos de la Autoridad General de Cruces y Fronteras del Gobierno de Hamás.

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Este parón comenzó el miércoles, anunció en un comunicado el brazo militar israelí que coordina los asuntos civiles en los territorios ocupados (COGAT), en el que detalló que el sector privado representa "alrededor del 50 %" de todos los camiones que ingresan en Gaza (cuyos puntos de acceso y salida están controlados por Israel).

Pero según datos, a fecha del 8 de octubre, de la Autoridad General de Cruces y Fronteras de Gaza, las mercancías comerciales suponen ya en torno a un 65 % de todos los camiones, después de que Israel redujera de forma significativa la entrada de ayuda humanitaria tras vetar las actividades de una treintena de ONG.

Y de esos alrededor de 200 camiones comerciales, más del 80 % cargan alimentos (verduras, aceite, congelados, frutas, trigo), mientras que el resto llevan, entre otros, con productos de limpieza, carbón, mantas o tiendas de campaña, según el desglose de la Autoridad de Cruces.

El COGAT responsabilizó el miércoles de esta suspensión a los propios comerciantes palestinos, a quienes asegura se les pedía pagar al gobierno de Hamás alrededor de 10.000 séqueles (unos 2.875 euros) por cada camión a modo de "impuesto", así como la venta en efectivo de 1/4 de sus productos.

"Estas exigencias contradicen directamente los compromisos adquiridos por los comerciantes autorizados de realizar y recibir pagos exclusivamente mediante transferencias bancarias", denunció el COGAT en un comunicado ayer, en el que apuntó que esta práctica se había extendido también "a los comerciantes secundarios" y quería ser aplicada a la entrada de agua potable.

En una entrevista con EFE, Nahed Sheheiber, jefe del Sindicato de Transportistas Privados de Gaza, explicó que se había reunido con el subsecretario del Ministerio de Economía de Gaza, Jaled al Raqab, y que este le había dicho que no se trataba de "una tasa ni un impuesto", sino de una "contribución comunitaria" de carácter voluntaria.

Sin embargo, Sheheiber negó que, como detalla el COGAT, fueran los comerciantes palestinos quienes decidieran detener los envíos y dijo que las restricciones fueron impuestas por Israel.

"Ellos (los israelíes) detuvieron el proceso de coordinación para los comerciantes de Gaza con el fin de evitar que Hamás cobre impuestos. Estamos de acuerdo con eso —nosotros tampoco queremos que Hamás cobre impuestos—, pero los israelíes no deberían intentar eludir su responsabilidad alegando que fueron los comerciantes", dijo Sheheiber en la entrevista.

El cese de toda mercancía comercial reduce de forma drástica el acceso a suministros esenciales de 2,1 millones de gazatíes, en su mayoría dependientes de ayuda humanitaria y desplazados en tiendas de campaña a dos meses del inicio del invierno.