“Quiere nuestra tierra, quiere nuestra agua y ahora quiere tener su propio senador. Texas no está en venta”, dijo Talarico, quien lidera las encuestas por un estrecho margen, a dieciocho días de las elecciones de medio mandato, en las que el partido del presidente Donald Trump busca mantener el control del Legislativo.
La carrera por el escaño de Texas en el Senado, un puesto para el que el estado no ha elegido a un demócrata desde 1988, se ha convertido en una de las más costosas de este ciclo electoral: ambos candidatos han gastado más de quinientos millones de dólares en anuncios publicitarios, según datos de la firma AdImpact recogidos por medios estadounidenses.
Musk, quien vive en Texas y tiene fuertes intereses empresariales en el estado, a donde trasladó las sedes de SpaceX (su compañía aeroespacial) y de la red social X, ha estado detrás de la última inyección de dinero para apoyar la candidatura de Paxton, con donaciones por US$ 158 millones, según los más recientes informes de financiación electoral.
En sus declaraciones a la prensa, Talarico insistió en que la influencia de Musk, el hombre más rico del mundo, en la política de EE.UU. es una “amenaza para el sistema democrático”.
Lea más: ‘Convoy de la Libertad’ arranca recorrido por EEUU para cuestionar la influencia de Israel
Oportuna donación de Musk
Los dólares de Musk llegaron en un momento en el que los republicanos tenían dificultades para igualar a Talarico en donaciones de campaña, según relató el portal Axios.
Paxton, el actual fiscal general de Texas, ganó las primarias de su partido para la candidatura al Senado, pese a su largo historial de denuncias e investigaciones por corrupción, después de conseguir el respaldo de Trump.
En los últimos años, Musk ha convertido Texas, especialmente el sur del estado, en un laboratorio para su programa aeroespacial. Allí desarrolla Starship, un proyecto con el que busca construir el cohete más grande del mundo y participar en la misión Artemis III de la NASA, que llevará de nuevo al ser humano a la Luna.
Los lanzamientos del cohete y el trabajo de SpaceX en la región han recibido fuertes críticas de grupos y expertos ambientalistas por los daños que causan a la fauna silvestre y a la calidad del agua y del aire.
Lea más: ¿Qué dicen las encuestas a tres semanas de las elecciones de medio mandato en EE.UU.?
Críticas a las empresas de Musk
La plataforma de lanzamiento de Starship está ubicada cerca del área de Boca Chica, una zona de ecosistemas costeros y humedales de gran fragilidad, donde habitan varias especies en peligro de extinción.
Con el retorno de Trump a la presidencia de EE.UU., las agencias federales de protección ambiental y de aviación han cerrado investigaciones sobre los proyectos de Musk en el sur de Texas. Además, la revista Texas Monthly reveló recientemente que el Gobierno estatal considera venderle el parque de Boca Chica.
Una victoria del demócrata Talarico en la carrera por el Senado en Texas representaría un giro histórico en la política del estado y un revés para los republicanos a nivel nacional.
En las elecciones de medio mandato, o ‘midterms’ en inglés, el partido oficialista se juega el control del Congreso que, en manos de los demócratas, podría servir de contrapeso a la agenda de Trump.
Los comicios, que se celebrarán el próximo 3 de noviembre, renuevan un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes.
