"Hubo un aumento en la participación de los latinos en las elecciones primarias de junio. Fue muy sorprendente y muy interesante. Mostró que estaban más comprometidos, así que prevemos una mayor participación en las elecciones de medio mandato", explica a EFE Joe Henry, director político en Iowa de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés), organización fundada en 1929 en Texas.
Iowa cuenta con unos 238.600 residentes hispanos, lo que representa el 7,4% de su población, según datos del Centro Estatal de Datos de 2023, lejos de porcentajes como los de Nuevo México 48,4%; California 40,2% o Texas 39,7%.
Sin embargo, ese porcentaje en Iowa, que ha ido creciendo en la última década, es decisivo en unos comicios tan ajustados como los de noviembre que podrían decidir los equilibrios de poder en el Congreso y el Senado por unos pocos miles de votos.
Es difícil extrapolar de las encuestas la preferencia electoral de los hispanos en Iowa, pues representan alrededor del 3% del electorado. Pero si éstos se movilizan y su margen a favor de los demócratas es de unos 30 puntos (como indican algunas encuestas) eso sería suficiente para decantar contiendas que están prácticamente empatadas en los sondeos.
"Contamos con unos 100.000 votantes latinos", explica Henry, "lo sabemos porque en la asociación tenemos una base de datos que utilizaremos para fomentar la participación electoral".
Además de anuncios en radio y televisión que intentan incentivar la participación y que inciden en la importancia de dar voz a las necesidades de la comunidad latina, LULAC también apuesta por llamadas telefónicas directas antes del 3 de noviembre para animar a ir a las urnas.
Respecto a las preocupaciones de los latinos en Iowa, tanto el elevado coste de la vida como la presión de las políticas migratorias del presidente estadounidense, Donald Trump, se sitúan en los primeros puestos, sin que Henry pueda señalar cuál es la que más les afecta: "Ambas", concluye después de pensarlo durante unos segundos.
Además de enfrentar el aumento del precio del combustible como el resto de ciudadanos estadounidenses en su día a día, los latinos también conviven con el miedo a las actuaciones de los agentes migratorios.
"Aunque la situación no alcanza la misma magnitud que en ciudades como Chicago o Minesota, el temor a las redadas y a los registros también se nota en Iowa", reconoce.
Henry, de 70 años, cuya familia llegó en 1909, detalla lo diverso del colectivo de hispanos en este estado del Medio Oeste ahora que ya son cientos de miles, "Nos encontramos con distintos estratos: personas documentadas, indocumentadas, naturalizadas y familias de estatus mixto".
Sin embargo, afirma que no ve "a muchos latinos votando al Partido Republicano —tampoco lo vimos en el 24—, ya que solo el 5% de nuestros votantes latinos registrados están inscritos como republicanos".
"Creo que muchos latinos con derecho a voto sentirán que es importante votar y lo harán de manera que se frene el odio", concluye.
