El representante estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, organiza este lunes el encuentro bajo el título 'Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta' con la participación de disidentes cubanos y antiguos presos políticos, según su convocatoria.
El acto se celebra en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, tras el cual Waltz comparecerá ante los medios junto al director ejecutivo de Freedom House, Jamie Fly.
Por su parte, en una declaración ante los medios, el embajador cubano, Ernesto Soberón Guzmán, criticó la celebración de esa reunión, a la que calificó de "selectiva" y "contraria a las normas que regulan el uso de las instalaciones de la organización internacional".
El diplomático sostuvo que Washington pretende "imponer una narrativa sobre Cuba que justifique su política hacia la isla" y denunció que el encuentro busca socavar el respaldo a la resolución anual de la Asamblea General contra el embargo.
La iniciativa estadounidense se produce pocos días antes de que los Estados miembros examinen el texto, que reclama el levantamiento de las restricciones económicas impuestas por Washington. La Asamblea General aprueba desde 1992 resoluciones de este tipo a petición de Cuba, aunque sus decisiones no son jurídicamente vinculantes.
"Estados Unidos está actuando como un delincuente internacional", dijo Soberón, que enfatizó que "Cuba no es una amenaza" y que "el bloqueo sí lo es".
"El objetivo del Gobierno de Estados Unidos con respecto a Cuba es quebrar la voluntad de nuestro pueblo y socavar nuestro orden constitucional", agregó.
Soberón, que no quiso comentar sobre la orden de arresto emitida este lunes en Florida contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas en 1996, también acusó a Estados Unidos de utilizar fondos públicos para organizar el acto mientras mantiene "cuotas pendientes de pago" a Naciones Unidas.
El embargo estadounidense entró formalmente en vigor el 3 de febrero de 1962, cuando el entonces presidente John F. Kennedy firmó la orden ejecutiva que lo estableció.
