Considerado uno de los encuentros más importantes del mundo para la industria del cacao, el chocolate y la pastelería, el evento reunirá a cerca de 96.000 visitantes, 240 expositores y más de 100 horas de actividades y experiencias interactivas durante cinco días de exhibición.
La delegación ecuatoriana estará integrada por productores y marcas provenientes de las provincias de Azuay, Cañar, Cotopaxi, El Oro, Esmeraldas, Guayas, Morona Santiago, Napo, Tungurahua y Zamora Chinchipe, quienes llevarán a París la calidad del cacao ecuatoriano, así como la historia, la cultura y la identidad de sus territorios.
La participación ecuatoriana "busca proyectar al país como referente mundial del cacao fino de aroma, promoviendo además el turismo, la gastronomía, el patrimonio cultural y la riqueza natural de las provincias participantes", aseguró el Congope.
El director ejecutivo Congope, Santiago Toledo, sostuvo que hablar del cacao ecuatoriano es mucho más que referirse a un producto de exportación, "es recorrer las profundas raíces" de la identidad del país.
"El uso del cacao comenzó hace más de 5.300 años en Palanda, (provincia de) Zamora Chinchipe, en nuestra propia Amazonía, así que, por derecho histórico y cultural, somos la cuna milenaria de este fruto, que hoy conquista el mundo entero", dijo al inaugurar, en Quito, una exhibición de productos previo a la participación de Ecuador en el Salón del Chocolate.
Anotó que actualmente, Ecuador "es el segundo exportador mundial de cacao en grano y concentra el 18 % del mercado global", y recordó que en 2024 el país vendió al extranjero más de 460.000 toneladas, "cifra histórica que representa casi el 15 % de las exportaciones no petroleras" de la nación andina.
Toledo agregó que en 21 de las 24 provincias del país se cultiva cacao, actividad que sostiene directamente a 200.000 familias rurales.
En París, "demostraremos que nuestro cacao tiene nombre, rostro, origen y un profundo compromiso con la sostenibilidad ambiental y social. Este es el momento de consolidar a Ecuador como la capital mundial del chocolate", consideró.
Para el emprendedor Lenin Robayo, es un "gran reto" ir a París en representación de 1.300 productores, que tienen certificaciones orgánicas y trabajan con técnicas que favorecen al medioambiente y a las comunidades, dijo antes de asegurar que están preparados para afrontar las exigencias europeas de exportación con libre deforestación para 2027.
La emprendedora Gisselle Rodríguez, de Zamora Chinchipe, destacó la "responsabilidad de ser los representantes de la tierra del origen del cacao a nivel mundial".
En París, cada emprendimiento contará con material audiovisual que permitirá al público conocer los paisajes, tradiciones y procesos productivos que dan origen a sus productos.
Como parte de la agenda oficial, el Congope dispondrá de un espacio de presentación para compartir con el público internacional la propuesta "Ecuador, el origen del cacao", una oportunidad para mostrar al mundo la diversidad territorial y el potencial productivo de las provincias ecuatorianas.
