En 2023 los magistrados anularon los programas de admisión que tenían en cuenta el origen en Harvard y en la Universidad de Carolina del Norte y, desde entonces, no se habían pronunciado sobre políticas escolares que tuvieran en cuenta criterios raciales y que tuvieran como objetivo fomentar la diversidad.
Un grupo de padres, en su mayoría estadounidenses de origen asiático, demandó al sistema escolar después de cambiar los criterios de admisión, alegando que las nuevas normas discriminaban a los estudiantes estadounidenses de origen asiático.
Los demandantes, integrantes de la Asociación para la Equidad Educativa, acudieron al Supremo al considerar que las escuelas especializadas en ciencias, tecnología, ingeniería, matemáticas y humanidades del condado de Montgomery favorecen injustamente a los estudiantes negros y latinos en sus procesos de admisión, lo que, a su juicio, vulnera la Decimocuarta Enmienda de la Constitución.
El sistema de admisión incluye un sorteo y al que se puede acceder tras obtener unas determinadas calificaciones.
El caso que el tribunal va a estudiar afecta a cuatro escuelas secundarias públicas del condado de Montgomery, en Maryland, cerca de Washington.
Las familias demandantes consideran que los estudiantes asiático-americanos procedentes de escuelas primarias de alto rendimiento debían obtener puntuaciones más altas en las pruebas de acceso para participar en el sorteo de plazas que aquellos de otros orígenes que asistían a centros con menor rendimiento académico.
La cuestión sí se abordará en este período de sesiones: las alegaciones orales se celebrarán probablemente el año que viene, y se espera una decisión para ese verano.
