Los desplazados por el conflicto en Yemen desde agosto ya son más de 250.000, según la ONU

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Ginebra, 19 oct (EFE).- Más de un cuarto de millón de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares desde agosto por el recrudecimiento del conflicto en Yemen, indicó este lunes la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA).

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Sólo en octubre han huido 82.000 personas, la mayoría de ellas en la gobernación (provincia) occidental de Taiz, indicó en un comunicado la oficina de la ONU, alertando de que esa zona de enfrentamientos se encuentra "cada vez más aislada".

"Las condiciones en la ciudad de Taiz se están deteriorando rápidamente", indicó la OCHA, que advirtió de que los últimos paquetes de alimentos disponibles para esa población se entregaron la semana pasada y ahora las familias dependen de los mercados, donde los precios han aumentado más de un 50 %.

El suministro de agua se ha reducido a la mitad, el gas para cocinar es muy escaso y los hospitales advierten de que se están agotando los medicamentos, el oxígeno y el combustible, indicó Naciones Unidas.

Desde el 8 de octubre, ni la oficina de coordinación ni sus socios han podido desplazarse entre Taiz y los distritos situados al sur para llevar suministros, debido a la inseguridad y los cierres de carreteras.

"Las necesidades siguen superando la capacidad de respuesta, y cuatro de cada diez hogares continúan a la espera de recibir ayuda humanitaria de emergencia", indicó Naciones Unidas, que pese a las dificultades ha podido prestar ayuda a 163.000 desplazados desde agosto.

La reactivación del conflicto en el Yemen arrancó después de que un bombardeo con aviones de combate reivindicado por el Ejército yemení golpeara el aeropuerto de Saná en julio, poniendo fin a la tregua vigente desde 2022.

Los insurgentes hutíes, que tomaron la capital Saná en 2015 y que controlan el territorio donde habita la inmensa mayoría de la población del país, iniciaron avances militares por vía terrestre en septiembre que han sido respondidos con una contraofensiva del ejército yemení, apoyado por Arabia Saudí.