"Lamento las acciones de quienes se aprovechan de las protestas para cometer actos de violencia y vandalismo contra bienes públicos y privados. Esas personas deben rendir cuentas individualmente por sus actos", subrayó el jefe de derechos humanos de Naciones Unidas en un comunicado.
El alto comisionado austríaco recordó que toda persona tiene derecho a manifestarse pacíficamente y los Estados deben facilitar el ejercicio de ese derecho.
Türk instó a los Estados a entablar un diálogo constructivo con los manifestantes, "en particular con los jóvenes" y a adoptar medidas concretas para abordar sus "preocupaciones legítimas" en materias como la educación, el aumento del coste de la vida o la desigualdad.
También recalcó que los Estados deben garantizar que "toda respuesta de las fuerzas del orden sea conforme a la ley, necesaria y proporcionada".
"Las denuncias de uso ilícito de la fuerza deben investigarse de manera rápida, eficaz e independiente, garantizando que se depuren responsabilidades y que las víctimas dispongan de recursos efectivos", señaló.
