Lecornu ve "planificación" y un esquema de "insurrección" conducido por la ultraizquierda

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París, 20 oct (EFE).- El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, denunció este martes "la planificación" y un "esquema de insurrección conducido por grupúsculos de extrema izquierda y de ultraizquierda" en los actos vandálicos que asolaron el país el pasado fin de semana.

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En la sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional, el jefe del Ejecutivo puso como ejemplo el arresto de uno de los presuntos autores del incendio al ayuntamiento de Limoges como prueba de la organización de esos actos y de la presencia de grupos de ultraizquierda, puesto que estaba fichado por ese motivo.

"No podemos hacer como si el diagnóstico sobre el estado de la amenaza, la radicalidad de la amenaza fuese una alteración clásica al orden público", recalcó, y enfatizó que la Fiscalía Nacional Antiterrorista se ha posicionado como observadora en el caso y que en la investigación participe la SDAT (Subdirección Antiterrorista), un servicio de la policía judicial especializado en terrorismo.

Según el primer ministro, los grupos de ultraizquierda tienen una agenda "de desestabilización" institucional y el incendio del Ayuntamiento de Limoges fue un "símbolo claro", ya que nadie puede afirmar que convertirlo en un objetivo tenía como meta mejorar la educación.

"Tengo la impresión de que una parte de la clase política hace como si no estuviese pasando algo nuevo al nivel de las amenazas (...) Les invito a observar con mucha lucidez la amenaza que supone la ultraizquierda y la extrema izquierda radical que tiene una agenda de movilización y de desestabilización de nuestras instituciones", subrayó.

Poco antes, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, acusó a la izquierdista La Francia Insumisa (LFI) de "echar más leña al fuego" y recordó que uno de sus diputados milita en uno de esos grupúsculos de ultraizquierda.

"Han perdido el control, lo han admitido. Dejen de echarle la culpa a los demás", criticó en el hemiciclo Manuel Bompard, coordinador del partido fundado por Jean-Luc Mélenchon.

Fue incluso más allá y acusó a Nuñez, cuya dimisión reclamó, de manipular los servicios de inteligencia para poder acusar de violencia a LFI.

Eso en un contexto de antesala de la campaña electoral para las presidenciales de 2027, en las que Mélenchon parte a priori bien posicionado para acceder a la segunda vuelta, con Marine Le Pen como favorita para ganar la primera según todos los sondeos.

La sesión parlamentaria fue muy tensa y tanto Lecornu como Nuñez insistieron en el carácter excepcional de las protestas -con "un 'modus operandi' inédito en cuanto a la forma en que actuaron algunos agresores y personas violentas", en palabras del primer ministro- frente a las duras críticas del resto de grupos sobre los fallos del aparato del Estado.