Aznar, que gobernó España entre 1996 y 2004, hizo estas declaraciones en un acto en la Universidad de la Sabana, en las afueras de Bogotá, en el que dialogó con el expresidente colombiano Iván Duque en torno a su libro "Orden y Libertad".
En su opinión, las protestas en Francia se deben a la imposibilidad para hacer reformas en ese país, el escaso crecimiento económico, acompañado de un fuerte endeudamiento, y la fractura social provocada por la "inmigración masiva".
El expresidente del Gobierno habló de "inmigrantes de origen musulmán, en muchos casos en barrios marginales, en ghettos" y de un país que, además, no está acostumbrado a "la disciplina" fiscal.
Aznar advirtió, ya en términos más generales, sobre la tendencia a convertir "los objetivos en derechos", lo que hace "imposibles" las tareas de los Gobiernos. "Yo quiero la satisfacción de esto ya, para todos y gratis. Y si no me la sacian, organizo la mundial", ejemplificó.
El expresidente español lamentó que actualmente ya sea "imposible una conversación sobre cualquier tema importante" a nivel nacional, cuestiones como la demografía, la inteligencia artificial o la seguridad.
Argumentó que esto se debe principalmente a "la polarización y la fragmentación" fruto de la revolución tecnológica y las "apuestas irresponsables de muchos políticos".
"No podemos seguir uno en una trinchera y otro en otra trinchera tirándonos cantazos, porque eso me venga bien para permanecer en el poder", alertó el exmandatario.
En este sentido, Aznar recalcó la importancia de la democracia liberal, que crea espacios de diálogo, frente a las dictaduras y los populismos, cuyo propósito principal es "vaciar el sistema institucional" de los países.
