De Sumi a Jersón: así está la línea del frente que aspira a congelar Zelenski

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Kiev, 21 oct (EFE).- El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reafirmó este miércoles su aspiración de sellar una paz que tome como referencia para el reparto de territorios la actual línea del frente, lo que dejaría en manos de Rusia alrededor de un 20 % de la superficie total de Ucrania y supondría que Kiev no se retire de la zona que aún controla en Donetsk, como exige el Kremlin.

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"Sí. En este momento debemos congelar (la línea del frente), creo que esa es la forma real de poner fin a esta guerra", contestó Zelenski al ser preguntado al respecto en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News.

Sin embargo, la pregunta que se le hizo incluía una segunda parte, a la que no hizo mención Zelenski sobre si aceptaría una solución en la que Ucrania conserve "el 75 % o más" de su territorio.

La claridad con la que se pronunció Zelenski y el hecho de que lo hiciera un día después de reunirse en Oslo con el mediador estadounidense, Steve Witkoff, quien, cuando se emitió la entrevista, estaba en San Petersburgo presentándole las condiciones de Ucrania al presidente ruso, Vladímir Putin, han disparado las especulaciones sobre la posibilidad de que se esté avanzando hacia la paz.

Además, un mensaje publicado el martes en X por el jefe de gabinete de Zelenski, el general de la inteligencia militar Kirilo Budánov, negaba la toma de la ciudad de Dobropilia (Donetsk) proclamada días antes por Rusia y recriminaba al militar ruso a cargo de la ciudad que transmitiera información falsa sobre cambios en la línea de contacto en medio de las negociaciones.

Más de cuatro años y medio después del comienzo de la invasión rusa, la línea de contacto se extiende desde la región de Sumi en el noreste de Ucrania hasta la de Jersón en el sur, y pasa también de norte a sur por las de Járkov, Lugansk, Donetsk y Zaporiyia con distintos grados de control del territorio por parte de Rusia.

En el caso de Sumi, el Ejército ruso controla únicamente pequeñas franjas de territorio adyacentes a la frontera.

Ucrania también mantiene el control del grueso de la vecina Járkov, después de que su Ejército lograra expulsar a los rusos de las zonas más alejadas de la frontera que controlaban en la gran contraofensiva ucraniana en esta guerra que tuvo lugar en verano y otoño de 2022.

Algo más al sur, Rusia controla prácticamente en su totalidad la región de Lugansk, y la mayor parte de la vecina Donetsk, donde las tropas de Moscú centran sus esfuerzos para seguir ganando territorio.

Desde que después del verano de 2023 fracasara la segunda contraofensiva ucraniana, los rusos han empujado las líneas defensivas de Ucrania hacia el oeste en Donetsk, donde Kiev sólo mantiene control claro sobre dos centros urbanos importantes, Sloviansk y Kramatorsk, a las que las fuerzas rusas se acercan poco a poco.

En ese movimiento, los militares rusos pagan un alto precio en bajas y equipamiento que de momento no ha logrado apear a Moscú de sus ambiciones.

A diferencia de lo que ocurre en Dnipropetrovsk, donde la presencia rusa es poco significativa, Rusia controla también la mayor parte del territorio en la región de Zaporiyia, cuya capital homónima, que sigue en manos ucranianas, se encuentra bajo un fuego constante ruso y ha perdido toda la metalurgia que un día hizo de ella una de las capitales de la industria en Ucrania.

Aparte de la península de Crimea, tomada por Rusia ya en 2014 y por la que no pasa el frente, la región en disputa más al sur es la de Jersón.

El frente no se ha movido allí desde que Ucrania recuperó la parte de la región que queda en la margen occidental del Dniéper, pues es el gran río ucraniano el que delimita allí el territorio controlado por cada bando.

El Kremlin ha anexado formalmente a su territorio las regiones de Lugansk, Zaporiyia, Jersón y Donetsk.

Esta última región ha sido hasta ahora el principal obstáculo para que se avanzara hacia un acuerdo.

Rusia ha exigido como condición ineludible para bajar las armas que Ucrania entregue la parte de Donetsk que aún controla, algo a lo que se ha negado Kiev.

"Esta guerra va en realidad sobre una parte de Ucrania llamada Donetsk", recordó esta misma semana el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio en una entrevista con Breitbart News.

Según Rubio, Kiev controla únicamente el 11 % de Donetsk, pero Ucrania no está dispuesta a retirarse de esa zona porque es allí donde su Ejército tiene la última línea fortificada que puede evitar un avance ruso hasta la misma capital de Ucrania.