Espinosa, de 58 años y con ascendencia puertorriqueña, asumió como alcaldesa en noviembre de 2024.
La alcaldesa ingresó en la cárcel del condado de Osceola, donde el registro de reclusos le atribuye cargos de hurto por un valor de entre 20.000 y 100.000 dólares y de fraude organizado por 50.000 dólares o más, delitos que en Florida pueden acarrear penas de hasta 15 y 30 años de prisión, respectivamente.
El pasado agosto, la Comisión de Ética de Florida halló indicios de que Espinosa incurrió en un conflicto de intereses cuando una empresa suya aceptó una subvención que gestionaba la propia alcaldía, aunque advirtió que esa conclusión era preliminar.
Según medios locales, la ayuda procedía de un programa municipal para pequeños negocios afectados por la pandemia de la covid-19, financiado con fondos federales.
Kissimmee tiene unos 85.000 habitantes, casi siete de cada diez de ellos hispanos, según la Oficina del Censo de EE.UU.
