También manifestaron la importancia de cumplir el principio de 'no devolución' del derecho internacional, que prohíbe trasladar a cualquier persona a un Estado en el que corra peligro su vida o se arriesgue a sufrir tortura, desaparición forzada, detención arbitraria y otros abusos, según se indica en un comunicado que firman, entre otros, los relatores de la ONU para Afganistán, Richard Bennett, y sobre los derechos de los migrantes, Gehad Madi.
"La situación de los derechos humanos en Afganistán sigue siendo desoladora, con mujeres y niñas que sufren persecución por motivos de género de una magnitud tan generalizada y sistemática que podría constituir crímenes de lesa humanidad", afirmaron en un comunicado conjunto.
Recomendaron a los Veintisiete que se hagan evaluaciones individualizadas de riesgos en cada caso antes de proceder a un retorno.
Los expertos aprovecharon para advertir a la UE de cualquier acción encaminada a normalizar las relaciones con el régimen de los talibanes afganos y recordaron que la Comisión Europea ya acogió en junio la primera visita oficial de una delegación de estos a Bruselas.
"Este tipo de contactos, sin líneas rojas claras sobre la necesidad de mejorar el respeto de los derechos humanos, amenazan con normalizar las graves violaciones de los derechos humanos cometidas por los talibanes", subrayaron.
