El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, visitó esta jornada varias de las ciudades afectadas por el sismo de magnitud 7,4, donde entregó casas a personas que perdieron sus viviendas y detalló el financiamiento que administrará el Estado para atender la emergencia.
“Desde el comienzo de esta tragedia dije que el Gobierno Nacional no se iba a limitar a hacer presencia en los territorios, sino que la verdadera prueba incluía reparar viviendas, recuperar la infraestructura, ayudar a quienes perdieron su actividad económica y conseguir que las familias pudieran volver poco a poco a la normalidad”, expresó De la Espriella en Pereira, una de las ciudades con más afectaciones.
El mandatario explicó que al monto otorgado por el Banco Mundial se sumaron 377.000 millones de pesos (unos 118,4 millones de dólares) para apoyos económicos ejecutados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Anunció que en noviembre ingresarán al Fondo Milagro otros 826.000 millones de pesos (unos 259,3 millones de dólares) del Ministerio de Vivienda, destinados específicamente a mejoramientos y viviendas nuevas urbanas y rurales, y 2,7 billones de pesos (unos 848,6 millones de dólares) de facilidades tributarias.
El presidente explicó que el Fondo Milagro administra recursos públicos y créditos de la banca multilateral, mientras que los aportes del sector privado, superiores a un billón de pesos (unos 314,3 millones de dólares), permanecen bajo la administración de los empresarios y sus fundaciones, que ejecutan proyectos definidos con el Gobierno y sujetos a su seguimiento.
"Las platas que dieron los empresarios no van al Fondo Milagro ni al presupuesto nacional. Son administrados directamente por ellos a través de sus fundaciones (...) Se definen con nosotros unos proyectos y nosotros hacemos seguimientos para que se hagan", indicó De la Espriella.
En el caso de las viviendas, el Fondo Milagro realizará una inversión superior a los 332.000 millones de pesos (unos 104,2 millones de dólares), correspondiente a 7.385 intervenciones, en las regiones afectadas por el terremoto.
Esta propuesta toma como referencia el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec), creado tras el terremoto 1999 en Armenia y que está considerado, a grandes rasgos, como un ejemplo positivo.
