Morales, quien fue la primera ministra del Gobierno en dejar el cargo menos de un mes después de su designación, será encargada de la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz, una de las consejerías y agencias que han conducido las negociaciones con los grupos armados ilegales y que De la Espriella anunció que eliminará.
"La nueva Consejera Comisionada liderará una revisión exhaustiva de la implementación de los acuerdos, evaluara el cumplimiento de los compromisos, verificará la destinación de los recursos públicos e identificará las fallas institucionales que han obstaculizado la justicia, la reparación a las víctimas y la seguridad de los colombianos", detalló la Presidencia en un comunicado.
Según la información, la "decisión responde a la determinación del Gobierno nacional de examinar los resultados de la denominada falsa paz, desmontar estructuras burocráticas innecesarias y acabar con la utilización del discurso de paz como instrumento de impunidad y privilegios políticos".
La política de 'paz total' fue la principal apuesta del Gobierno de Petro para negociar de forma simultánea con guerrillas, disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y bandas criminales, aunque durante su implementación enfrentó dificultades por la persistencia de la violencia en varias regiones del país.
De la Espriella se mostró como un opositor de esta política y, tras ganar las elecciones, anunció que además del comisionado de Paz también eliminaría la Consejería para la Reconciliación Nacional y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, cuyas funciones pasarían a los Ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa.
"Para el Gobierno nacional, la paz no puede limitarse a discursos ni a concesiones que favorezcan a los criminales mientras las víctimas siguen esperando justicia y los colombianos exigen seguridad", enfatizó la Presidencia.
Además, apuntó que "la falsa paz no será una política permanente de Estado" y aseguró que "la verdadera paz exige justicia, autoridad institucional, cumplimiento de la ley, seguridad y reparación efectiva a las víctimas".
