"La democracia requiere de un compromiso diario, cívico y exigente, de un cuidado de sus formas e instituciones, para seguir garantizando nuestra convivencia, para alumbrar esa búsqueda del bien común que atienda y equilibre del mejor modo posible los legítimos intereses de todos los ciudadanos", agregó el monarca.
Para el jefe de Estado español, la democracia es también un aprendizaje aunque se haya conseguido "mucho" y cimentado una Constitución "capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna".
En referencia a los premiados, Felipe VI resaltó el valor de la experiencia en un mundo que marcha "al dictado del bombardeo informativo y la agregación masiva de datos", un mundo donde la inteligencia artificial (IA), advirtió, parece, por eficaz e inmediata, más fiable que lo humano.
Una impresión que "desarman" los premiados, cuyos logros demuestran que sólo con esfuerzo y constancia puede el talento convertir su potencial en realidades tangibles y duraderas.
El rey se preguntó, además, si la IA será capaz de aprender a través del paso del tiempo, "conciliando gradualmente, como hacemos los seres humanos, el conocimiento con ese necesario aprendizaje moral que sólo nos pueden dar la edad, la consideración por los demás y la experiencia".
Felipe tuvo también palabras para su hija, la princesa Leonor, heredera de la Corona española, y confesó su orgullo por ver cómo ella sigue dando pasos firmes como presidenta de Honor de la Fundación Princesa de Asturias (que otorga los premios) mientras se forma y acumula experiencias valiosas en su aprendizaje vital.
Leonor de Borbón invocó previamente, en su discurso durante el acto, la esperanza ante "cierto desaliento, quizá escepticismo, quizá indignación" que percibe en la actualidad y destacó las preguntas que se realizan los jóvenes sobre cómo mantener "el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo".
