"En relación con los hechos ocurridos en Oporto, en la madrugada del 15 de octubre, se ha abierto una investigación, que se encuentra en curso y está sujeta al secreto de instrucción", dijo el Ministerio Público portugués en un breve comunicado remitido a EFE.
El desalojo generó un cruce de acusaciones: el Gobierno aseguró que la Policía actuó según la ley, mientras que los manifestantes denunciaron violencia policial.
La protesta por el derecho a la vivienda comenzó en Oporto en la plaza de Joâo I tras una manifestación en la que, según los organizadores, participaron 1.500 personas.
Después de una primera retirada de tiendas por parte de la Policía, los participantes volvieron a instalarlas tras una asamblea, aunque fueron desalojados por las fuerzas de seguridad.
Las protestas se trasladaron a Lisboa, donde se han sucedido las concentraciones y las acampadas, también con polémica por la actuación policial a principios de esta semana.
Para mañana, sábado, están previstas manifestaciones que recorrerán las calles de Lisboa y Oporto y que servirán para medir el termómetro del apoyo social que suscita el movimiento por la vivienda en Portugal.
