Londres peatonaliza su corazón comercial de Oxford Street

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Londres, 23 oct (EFE).- Autobuses rojos de dos pisos, taxis negros, bicicletas y atascos desaparecerán el próximo lunes de Oxford Street, la principal arteria comercial de Londres y una de las más emblemáticas del Reino Unido, que cerrará al tráfico casi un kilómetro de su tramo más transitado para dar paso a los peatones.

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La avenida, vía de paso en la época romana y destino de compras y ocio desde el siglo XIX, vivirá así un cambio inédito en su historia, con una fase inicial de prueba para recabar opiniones y definir las mejoras urbanísticas que se incorporarán a partir de la primavera de 2027.

"Nuestra visión es crear un lugar dinámico y acogedor que ofrezca más motivos para visitarlo, quedarse y volver", afirmó a EFE Nabeel Khan, consejero delegado de la Corporación de Desarrollo de Oxford Street (OSDC, en inglés), el organismo encargado de gestionar el proyecto para el Ayuntamiento capitalino.

"Creemos que las propuestas mejorarán la experiencia de los visitantes y reforzarán la posición de Oxford Street como uno de los principales destinos comerciales del mundo", añadió.

En la fase experimental, los cambios serán limitados: se limpiará la calle, se reforzará el mantenimiento, se mejorará la señalización y se colocarán bancos, además de retirar elementos que entorpecen el tránsito de los viandantes.

También se incorporarán más árboles y zonas verdes, se crearán dos nuevas plazas públicas y se instalarán mesas para que los visitantes puedan sentarse y comer, explicó Khan.

De aquí a la primavera, la OSDC recogerá los puntos de vista de peatones, residentes, expertos en accesibilidad, empresas, trabajadores y otros colectivos, para conocer de primera mano cómo han comenzado a hacer uso de esta calle sin tráfico.

Estas aportaciones ayudarán a definir "el diseño de las mejoras permanentes", señaló Khan, con la previsión de que las obras comiencen a lo largo de 2027.

Aunque aún no se tienen detalles, se espera que los cambios a largo plazo incluyan elevar la calzada al mismo nivel que las aceras, para crear un espacio peatonal uniforme.

Sobre si hay oposición a la iniciativa, el directivo dijo a EFE que, en dos consultas públicas celebradas previamente, "dos tercios de los participantes respaldaron la peatonalización".

Además, el Ayuntamiento, dirigido por el laborista Sadiq Khan, está comprometido a seguir dialogando con la ciudadanía para que la futura Oxford Street sea "lo más inclusiva posible".

Con legendarios grandes almacenes como Selfridges y John Lewis, importantes cadenas de moda y boutiques de lujo, Oxford Street es un popular destino comercial, que atrae tanto a británicos como a turistas de todo el mundo.

Un día cualquiera, la calle está abarrotada de gente que pasea o camina a paso rápido hacia su destino, ya sean visitantes o trabajadores, entre autobuses, coches y repartidores.

Aunque la calle siempre presenta bullicio, los establecimientos comerciales y de hostelería se han visto impactados por el auge de las compras digitales, especialmente desde la pandemia.

Khan explica que la peatonalización busca impulsar la actividad económica, como refleja la experiencia en otros países.

"En Copenhague, la peatonalización de Strøget elevó un 35 % el tránsito de peatones, mientras que en Times Square, en Nueva York, mejoró los resultados económicos un 22 % entre 2007 y 2011", declaró el directivo.

"Estos ejemplos internacionales demuestran que la mejora de los espacios peatonales puede traducirse en beneficios económicos cuantificables", argumentó.

El inicio la semana próxima de la transformación de Oxford Street ya está suscitando el interés de posibles inversores.

Así, la consultora inmobiliaria Savills informa de que numerosas empresas tratan de conseguir locales en la zona ante los cambios previstos y prevé que el número de nuevas aperturas comerciales alcance una cifra récord a finales de 2026.