Durante una rueda de prensa, Kiuchi aseguró que "no se han cumplido las condiciones" para asegurar que Japón ha superado el riesgo a volver a una situación de deflación, en declaraciones recogidas por el medio económico Nikkei.
"Realizaremos una evaluación cuidadosa, teniendo en cuenta las tendencias subyacentes y el contexto de la evolución de los precios", dijo el responsable.
Sus declaraciones se producen tras la publicación de datos gubernamentales este viernes que muestran que la inflación japonesa creció hasta el 2,1 % en septiembre, por encima del objetivo del 2 % del BoJ por primera vez desde diciembre del año pasado.
El banco central japonés lleva meses alertando de la posibilidad de que la inflación supere su objetivo por los efectos de la guerra en Oriente Medio, que ha encarecido la energía, y el efecto de las grandes inversiones en inteligencia artificial (IA) a nivel global, además de la persistente debilidad del yen.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, es partidaria de impulsar el gasto para espolear el crecimiento de la economía nipona y se la suele asociar con las políticas reflacionarias de su mentor, el ex primer ministro Shinzo Abe, aunque en los últimos meses ha adoptado un tono más moderado, llegando a declarar en el Parlamento que el país ya no se encuentra en un estado de deflación.
