La Administración Meteorológica Central (CWA) emitió la alerta marítima y terrestre por tifón para todo el territorio, con la única excepción del archipiélago periférico de Kinmen, y mantiene su advertencia de posibles "lluvias torrenciales extremas" -el nivel máximo de su escala- en las zonas montañosas del condado oriental de Yilan.
A las 11:30 hora local (03:30 GMT), el tifón se encontraba a unos 223 kilómetros al sureste de Hualien, en el este de Taiwán, y avanzaba con vientos máximos sostenidos de unos 155 kilómetros por hora (km/h) cerca de su centro y rachas de hasta 190 km/h.
En una rueda de prensa recogida por la agencia de noticias CNA, la subdirectora del Centro de Pronósticos de la CWA, Wu Wan-hua, afirmó que el radio de vientos fuertes de Champi podría cubrir esta tarde todo Taiwán.
En su reunión de esta mañana, el Comando Central de Operaciones de Emergencia (CEOC) informó que el tifón ya se ha cobrado una vida -la de un hombre arrastrado por las olas en una playa del condado sureño de Pingtung- y ha dejado 94 heridos, muchos de ellos por caídas en motocicleta o accidentes de tráfico, según CNA.
Además, hasta las 08:00 hora local (00:00 GMT), las autoridades habían evacuado a 1.286 personas en toda la isla, la mayoría en los condados orientales de Hualien (576) y Yilan (351).
"Donde haya que cerrar carreteras, se cierran; donde haya que evacuar, se evacúa. No podemos bajar la guardia en absoluto", aseguró el presidente taiwanés, Lai Ching-te, desde la sede del CEOC.
La Administración de Aeronáutica Civil, por su parte, confirmó que, hasta las 10:00 horas (02:00 GMT), se habían cancelado un total de 262 vuelos domésticos y otros 715 internacionales y a través del Estrecho, según cifras recogidas por CNA.
Asimismo, se han suspendido cerca de un centenar de trayectos en ferry en diez rutas y, aunque el tren de alta velocidad opera con normalidad, el ferrocarril convencional ha cancelado todos sus trenes con reserva de asiento.
Según la plataforma de seguimiento meteorológico Zoom Earth, el centro de Champi rozará el extremo nororiental de Taiwán entre la noche del viernes y la madrugada del sábado con vientos de entre 140 y 155 km/h, y después pondrá rumbo a Japón, adonde llegará el lunes convertido en un ciclón extratropical.
Los tifones son habituales en esta región durante los meses de verano y otoño, cuando las cálidas aguas del Pacífico favorecen la formación de ciclones tropicales que, en ocasiones, causan daños considerables e interrumpen el transporte y la actividad económica.
Champi, en concreto, se convirtió a principios de esta semana en una de las tormentas más potentes registradas en el planeta en lo que va de año, con vientos sostenidos que, según el Centro Conjunto de Alerta de Tifones (JTWC) de Estados Unidos, rondaron los 300 km/h a su paso por el mar de Filipinas.
