"El presidente (del Partido de la Democracia y el Progreso, Chadema en suajili) ha declarado que, a partir del lunes 26 de octubre de 2026, iniciará una huelga de hambre porque se le ha negado el derecho a reunirse con sus abogados, pese a la resolución emitida la pasada semana por el Tribunal Supremo de Tanzania", declaró el abogado Rugemeleza Nshala a la prensa en Dar es Salam, capital económica del país.
Según el relato de Nshala recogido por medios locales, Lissu se negó a hablar con sus abogados después de que los responsables de la Prisión de Ukonga les informaran de que funcionarios estarían presentes en la reunión del opositor y sus letrados, un procedimiento rechazado por el tribunal.
Así, incumplirían la orden de la corte de mantener una distancia a la que pudieran ver pero no oír su conversación, según Lissu.
Nshala aseguró haber alertado al líder de Chadema sobre los riesgos de una huelga de hambre para su salud, ya que toma algunas medicaciones, pero el opositor le contestó: "Estoy dispuesto a afrontar las consecuencias, pero lucharé por el Estado de derecho".
En el juicio por traición, la acusación atribuye a Lissu llamamientos a impedir las elecciones generales del 29 de octubre de 2025, pero el opositor asegura que sus discursos no constituyen delito alguno bajo la ley tanzana.
El político, de 58 años y detenido en abril de 2025 tras haber regresado al país desde el exilio en 2023 después de sobrevivir a lo que Chadema consideró como un intento de asesinato por motivos políticos, ya había sido arrestado en múltiples ocasiones en el pasado, pero ahora afronta por primera vez una acusación por traición.
Las elecciones se saldaron con una abrumadora victoria de la actual presidenta, Samia Suluhu Hassan, quien reprimió con dureza las protestas postelectorales, en las que hubo 518 muertos, según una comisión de investigación designada por la propia mandataria.
Expertos de las Naciones Unidas, sin embargo, afirmaron que al menos 700 personas murieron durante las protestas, y Chadema cifró en hasta 1.000 los muertos, citado por la organización Human Rights Watch (HRW).
Grupos pro derechos humanos y de la oposición han denunciado una ola de represión y detenciones de disidentes bajo la presidencia de Hassan.
