La Mica, la laguna que da agua al sur de Quito, luce llena frente a la amenaza de El Niño

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Quito, 24 oct (EFE).- Rodeada de páramos andinos y a los pies del volcán Antisana, la laguna de La Mica almacena agua suficiente para abastecer a unos 450.000 habitantes del sur de Quito, la capital de Ecuador y, según sus autoridades municipales, puede garantizar el suministro hasta abril de 2027, a pesar de las posibles sequías asociadas al fenómeno climático de El Niño.

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El Niño es un evento climático que, por el calentamiento de aguas superficiales del Pacífico, provoca un exceso de lluvias en la costa, acompañadas de inundaciones; y la reducción de precipitaciones en páramos de la región andina, la principal fuente de abastecimiento de agua de la ciudad de Quito, situada a 2.800 metros sobre el nivel del mar.

No obstante, los responsables descartan problemas de suministro en el actual episodio de El Niño, cuya intensidad va en aumento y los pronósticos meteorológicas auguran que tendrá una intensidad extraordinaria.

La Mica, formada a partir de una laguna natural y obras de ingeniería, se encuentra al "99 % de su capacidad", según confirma Vinicio Crisanto, jefe del Departamento de Captaciones y Conducciones de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento de Quito (Epmaps).

"Tenemos asegurada la disponibilidad del agua hasta el mes de abril de 2027, donde comienza la temporada invernal en esta zona geográfica", asegura Crisanto.

El suministro de agua depende en gran medida de la conservación del entorno natural. La laguna está rodeada de "almohadillas" de páramo, una vegetación que actúa como una especie de esponja natural al absorber y retener la humedad.

La laguna proporciona alrededor de 1.560 litros de agua por segundo a las plantas de tratamiento de agua potable de El Troje y Puengasí.

Crisanto recomienda, también, reflexionar sobre el exceso de agua consumida por cada ciudadano. Hoy día, dice, el gasto por persona es excesivo y las campañas están orientadas a promover un uso responsable del agua.

"Las condiciones de falta de agua en el sur del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) son en los barrios altos, que a veces existe un excesivo consumo y se va terminando el agua de los tanques. Pero no es falta de dotación del agua. Como ustedes ven, repito, tenemos un embalse prácticamente lleno", detalla Crisanto.

El año pasado, de hecho, el sur de la capital sufrió cortes de agua por una rotura en las tuberías, un problema que desvinculó con el suministro de la laguna.

"El 2025 fue un año bastante atípico, tuvimos lluvias sobre lo normal. Eso involucró una saturación del páramo a cuatro kilómetros de este punto y produjo una rotura de 350 metros de tubería", explicó a EFE.

"El embalse estaba lleno, estábamos en cota de desborde y por agua no hubo problema. El problema fue la afectación del desplazamiento en masa que hubo", sentenció.

Por su parte, Marco Rodríguez, funcionario de la Dirección de Comunicación Social y Transparencia de la Epmaps, destaca que la conservación de los páramos que rodean La Mica ha permitido recuperar los suelos y favorecer el regreso de especies animales a la zona.

Rodríguez explica que, a través del Fondo para la Protección del Agua (Fonag), se han establecido alianzas de conservación con propietarios de terrenos y se han adquirido alrededor de 73.000 hectáreas de páramo para proteger las áreas de conservación hídrica.

El acuerdo permitió reducir la influencia humana en el terreno al trasladar su ganado a zonas más bajas y evitar el uso del suelo de páramo.