El fuego llegó a territorio chino a última hora de ayer, lunes, y ya causó daños materiales en la ciudad de Ergun, en el extremo nororiental de Mongolia Interior, donde más de 30 viviendas, 55 establos y varios vehículos fueron pasto de las llamas, afectando a unas 50 familias de la zona.
Las autoridades chinas calcularon las pérdidas económicas iniciales en unos 20 millones de yuanes (3,2 millones de dólares) , mientras más de 660 bomberos trabajan en las labores de extinción.
El norte y noreste de China son escenario frecuente de incendios, debido a la amplia extensión de bosques y pastos en la zona.
Según el Ministerio del Interior de Rusia, los incendios, sofocados casi en su totalidad en ese país, arrasaron 1.500 viviendas, afectaron a unas 40 localidades e hicieron que más de 5.000 personas, entre ellos mil niños, se quedasen sin hogar.
Los fuegos se iniciaron por la quema incontrolada de rastrojos, y los fuertes vientos ayudaron a su rápida propagación, dificultando las labores de los bomberos rusos.
