“Y que esté cerca de los hijos en su crecimiento: cuando juegan y cuando se esfuerzan, cuando están despreocupados y cuando están angustiados, cuando se expresan y cuando están taciturnos, cuando se atreven y cuando tienen miedo, cuando dieron un paso equivocado y cuando retoman el camino”, agregó.
La audiencia estuvo dedicada a los aspectos positivos de la paternidad, en tanto la semana pasada había hablado de los padres ausentes. “Padre presente -precisó- no quiere decir controlador, porque los padres demasiado controladores anulan a los hijos, no los dejan crecer”. Para comprender de qué manera un padre debe estar “presente pero no ser controlador”, el Papa reflexionó sobre la parábola del hijo pródigo, “o mejor dicho del padre misericordioso”.
