El pontífice hizo estas manifestaciones ante varias decenas de miles de personas que se reunieron ante el palacio arzobispal de Río de Janeiro, donde rezó el ángelus, tras haberse reunido antes brevemente con cinco jóvenes que cumplen prisión.
El papa Bergoglio recordó que hoy la Iglesia festeja a San Joaquín y Santa Ana, los padres de María y abuelos de Jesús, y subrayó que los dos santos forman parte de “esa larga cadena que ha transmitido el amor de Dios, en el calor de la familia”.
“¡Qué precioso es el valor de la familia, como lugar privilegiado para transmitir la fe!”, dijo el Papa.
Francisco recordó que hoy en Brasil y en otros países se celebra la fiesta de los abuelos, tras lo que afirmó: “¡Que importantes son los abuelos en la vida de la familia para comunicar ese patrimonio de humanidad y de fe que es esencial para toda sociedad!".
El obispo de Roma dijo también que es muy importante el encuentro y el diálogo intergeneracional, sobre todo dentro de la familia.
En esa línea dijo que el documento final de la V Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (Celam) señala que "niños y ancianos construyen el futuro de los pueblos".
"Los niños porque llevarán adelante la historia, los ancianos porque transmiten la experiencia y la sabiduría de su vida. Esta relación, este diálogo entre las generaciones, es un tesoro que tenemos que preservar y alimentar", añadió el Papa.
