Gatos y niños se relacionan de forma similar con sus cuidadores

Los gatos se relacionan con sus cuidadores humanos de una manera similar a como los niños pequeños se vinculan con sus padres, según demostró la investigadora Kristyn Vitale y su equipo de la Universidad Estatal de Oregon en la ciudad de Corvallis.

Los felinos muchas veces adoptan un comportamiento muy similar al de los humanos. Lo más importante para ellos es el tipo de vínculo que generan con sus amos.
Los felinos muchas veces adoptan un comportamiento muy similar al de los humanos. Lo más importante para ellos es el tipo de vínculo que generan con sus amos.DPA

Los científicos basaron su estudio, publicado en la revista especializada "Current Biology", en un experimento cuya estructura se basa en los estudios clásicos sobre el vínculo entre padres e hijos. En vez de tomar a niños pequeños y sus madres como objeto de estudio, analizaron a gatos pequeños y a sus dueños.

Participaron en la investigación 79 gatos de entre tres y ocho meses de edad y sus cuidadores. Los dueños debían llevar a sus gatos a una habitación vigilada por cámaras de video, donde primero pasaban dos minutos con el animal, pero luego salían solos. El gato se quedaba solo en la habitación durante dos minutos, hasta que su dueño regresaba.

Los gatos reaccionaron de forma diversa a la situación, pero 70 de los 79 gatos mostraron claramente una conducta que se puede clasificar a un tipo o estilo de vinculación específico. Y este tipo de relación corresponde a los comportamientos que ya fueron descubiertos en estudios comparables sobre la relación entre humanos y perros.

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Cuatro estilos de relación distintos

Los investigadores encontraron cuatro estilos de relación claramente distinguibles en gatos que ya eran conocidos de otras especies. En muchos gatos, el regreso de los dueños alivió inmediatamente el estrés; después de la separación, buscaron la proximidad del dueño y luego continuaron explorando la habitación. Esto se describió en el estudio como un "vínculo seguro", al igual que en otras especies. El dueño era obviamente una base segura con cuyo apoyo los gatos se atrevían a enfrentarse a nuevas situaciones.

Otros gatos aún se mostraron temerosos tras el regreso de sus dueños y se aferraron a ellos, no se separaron más de su lado, en lo que se denominó como un "vínculo inseguro-ambivalente". Otros les prestaron poca atención a sus cuidadores ("vínculo inseguro-evitativo"). En un cuarto grupo de gatos, los sentimientos parecían estar en conflicto entre el deseo de cercanía y el deseo de evasión ("vínculo desorganizado").

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La conducta vinculante

Un patrón de comportamiento -el primero de los descritos- se clasificó como expresión de un vínculo seguro con el dueño, mientras que otros tres patrones de comportamiento se clasificaron como expresión de un vínculo inseguro. En total, el 64,3 por ciento de los gatos jóvenes tuvo una conducta seguro; el 35,7 por ciento, insegura.

Los científicos destacaron que la conducta vinculante de los gatos en la situación de prueba sólo cambió de forma insignificante, incluso después de un entrenamiento conductual de seis semanas en el que participaron algunos de los gatos, con la intención de intensificar la unión entre los gatos y los cuidadores.

En este segundo ciclo, el 68,6 por ciento de los gatos demostró ser seguro; el 31,4 por ciento, inseguro. Los autores del estudio concluyen que el tipo de relación en los gatos también está influenciado genéticamente. Cuando los investigadores repitieron el experimento con 38 gatos adultos, se encontró una distribución porcentual muy similar, lo que demuestra que la conducta vinculante de los gatos permanece estable más allá de su juventud.

Otro aspecto también es importante:

De acuerdo con las pruebas en humanos, el 65 por ciento de los niños también tienen un vínculo seguro. "Los gatos domésticos reflejan esto de una manera muy similar", dice Vitale según un comunicado de prensa de "Current Biology". Su flexibilidad social también podría haber allanado el camino para que los gatos entraran en los hogares de la gente.

Vitale remarcó que, según sus resultados, la mayoría de los gatos mantiene un vínculo seguro y sus dueños representan una fuente de confianza y seguridad.

El prejuicio de que todos los gatos son tímidos y distantes puede haberse desarrollado porque el comportamiento de los gatos con vínculos inseguros ha sido generalizado.

El experimento con gatos, también conocido como “Strange Situation Test”, se remonta a la psicóloga estadounidense-canadiense Mary Ainsworth (1913-1999). Ainsworth desarrolló la prueba a finales de la década de 1960 para los bebés y sus madres y describió los diferentes tipos de vínculos. Sus resultados siguen siendo importantes para la investigación de los lazos afectivos en la actualidad.

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