El incidente se produjo al inicio de la segunda parte, cuando el árbitro realizó un movimiento con su brazo para señalar un fuera de juego y golpeó con el codo en el rostro de Bierofka.
Este ex internacional de 33 años, jugó un cuarto de hora del partido con la nariz ensangrentada, antes de abandonar el campo para trasladarse a un hospital.
“Nunca pensé que un árbitro pudiese lesionar a un jugador”, ironizó el entrenador muniqués, quien espera que Bierofka pueda jugar el próximo partido de liga contra el Kaiserslautern con una máscara de protección.
