Se trata de la estatua Neb Senu, de 24 centímetros de altura y esculpida hacia el año 1800 antes de Cristo como médium espiritual del alma de un funcionario del antiguo Egipto con ese nombre.
Propiedad del museo de Manchester (norte de Inglaterra) desde hace 80 años, la estatua, tallada en serpentina -una piedra de color verdoso casi tan dura como el mármol-, fue reubicada hace un año en un armario de la planta baja y pronto empezó a rotar sigilosamente.
Según ha descubierto la serie Mistery Map de la ITV, que investiga historias sin resolver, el misterioso movimiento, que se produce siempre en hora punta, se debe a las vibraciones de tráfico y las pisadas de los peatones cercanos.
Este movimiento, en el sentido contrario a las agujas del reloj, a veces rápido y otras lento y que comenzó de repente, ha sido uno de los mayores atractivos para los turistas de Manchester, que no querían perderse cómo la estatua les daba la espalda o los miraba de frente según el momento del día.
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La serie de ITV encargó a un grupo de especialistas que colocaran sensores debajo del armario en el que se exhibía la estatua para detectar las vibraciones, lo que permitió dar con la explicación definitiva.
El experto Steve Gosling realizó un seguimiento de los movimientos de la figura durante 24 horas, a través de unos sensores que colocó debajo del mueble que exhibía la obra.
“La vibración detectada es una combinación de diferentes fuentes como autobuses que están en el exterior o pisadas de peatones en la calle abarrotada de gente”, explicó Gosling. Según dijo, la forma convexa de la base de la estatua hace que sea “más susceptible” a las vibraciones que las que tienen una base plana.
A través de los sensores, Gosling descubrió que, hacia las seis de la tarde, había un pico en las vibraciones que coincidía con el movimiento propio de ese momento -hora punta en el Reino Unido- mientras durante la noche la estatura dejaba de girar.
La figura iniciaba, no obstante, su misterioso baile a las siete de la mañana del día siguiente, hora en que de nuevo se registraban vibraciones al despertar la ciudad.
