Mario Ardissone, representante de la Asociación de Padres del Colegio San José, refirió que aún no han confirmado la denuncia filtrada y que hasta el momento es un rumor. No obstante, aclaró que ellos ya venían meses atrás exigiendo a la congregación que maneja el colegio que accedan a la auditoría externa que se realizó entre mayo y julio. Pero, pese a haber hecho el pedido por nota y verbalmente, nunca obtuvieron respuesta.
La denuncia que circula tiene que ver con la administradora de la institución, Carolina Ávalos. Los denunciantes dicen que desde que ella logró formar parte del Consejo, hace 10 años, supuestamente contrata a su marido de manera directa, sin concurso de precios, para las obras de la institución.
Además, la denuncia se refiere a otros presuntos malos manejos, como cifras astronómicas presentes en cuentas que no se condicen con el estado actual del edilicio del colegio ni con el nivel salarial de los trabajadores.
Sobre el caso, Ardissone expresó que también hoy amanecieron sorprendidos con esta información que está dando vueltas, y admitió que las acusaciones, “de ser ciertas, son graves”.
Agregó a la denuncia el caso de un gimnasio que, supuestamente, no está destinado a los estudiantes, pero aclaró que todo esto aún no tiene confirmación.
“Como asociación de padres, nuestra posición institucional es que queremos ser muy prudentes con el manejo de la información, y que el colegio y las autoridades de la congregación nos digan, a partir del trabajo de la auditoría externa que ordenaron, cuál fue el resultado de esa auditoría”, precisó el padre de familia.
Añadió que sí estaban al tanto de la auditoría, y que esta había culminado entre mayo y julio, pero lamentó que, al no ser parte de la administración, los miembros de la asociación de padres no acceden a los resultados del trabajo.
“Creemos que, como institución católica, debería primar un principio de transparencia y participación de la comunidad educativa en los resultados de la gestión del colegio”, opinó Ardissone, quien añadió que cualquier obra que realice el centro educativo “debería ser invertida en los chicos, que son el foco principal de nuestra institución”.
Reconoció que se percibe un deterioro en la calidad académica, y una de las áreas en que más se siente esto es en el reemplazo del cuadro docente, que “no es de la misma calidad que el que teníamos”.
Afirmó también que en el campo de deportes del colegio no se ven las inversiones y el mantenimiento que se requieren. Lo mismo es el caso de las instalaciones del colegio, que necesitan ampliaciones debido a la cantidad de alumnos que hay, dijo el representante de la asociación de padres.
“Hay varias cosas que no son consistentes con el nivel de disponibilidad de dinero en caso de que sea cierta la información que está circulando”, admitió.
Anunció que, como primera determinación, convocaron a una asamblea abierta en la noche de este lunes. “Hemos invitado en la Casa de Exalumnos a padres, madres, profesores, alumnos y exalumnos, para definir los pasos a seguir. Aquí hay una pérdida de confianza hacia la administración del colegio. Hay que ventilar lo que está pasando si profesamos los valores que decimos profesar”, aseveró Ardissone.
A la consulta de cómo es posible que una administradora maneje de manera discrecional los recursos sin supervisión de la congregación, señaló que ellos tienen la misma duda.
Comentó que la congregación tiene un superior, que es el padre Alberto Zaracho, y que el colegio está administrado por un consejo directivo conformado por un director pastoral, una directora administrativa y la administradora, que sería la señora Carolina Ávalos.
A su vez, el senador Stephan Rasmussen, en su carácter de padre de uno de los alumnos del San José, también habló en comunicación con ABC Cardinal sobre este tema. Ratificó la existencias de denuncias por malversación de fondos, de mal manejo de licitaciones y de adjudicaciones a parientes. “Hay un montón de cosas que, lastimosamente, las autoridades del colegio no pudieron respondernos”, comentó.
Agregó que lo que más llama la atención es el manejo y la falta de respuestas. “Lo que hay es una claque, un secretismo que no puede dar respuestas a la comunidad”, puntualizó.
“Hay denuncias de sobrefacturación; y, sobre todo, de que para ciertas inversiones hay fondos, y para otras, no. Pero también hay mucho dinero, según el balance en caja. La pregunta es por qué existe este dinero, si se bicicletea o no”, referenció.
“Yo creo que esto tiene una salida rápida si existe una voluntad del colegio; y espero que haya una salida rápida, porque no conviene esta situación”, subrayó.
