El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, y el ministro de Interior, Euclides Acevedo, mantuvieron una reunión con representantes de la CEP para estudiar las posibilidades de aumentar la cantidad de fieles que pueden asistir a misa y otras celebraciones religiosas, que en la tercera fase de la cuarentena inteligente fue limitada a 20 personas.
Hasta el momento no se llegó a un acuerdo y las restricciones seguirán, conforme adelantó el titular de la cartera sanitaria. No obstante, los representantes eclesiásticos presentaron un protocolo sanitario que permite aumentar la cantidad de fieles en las misas y cultos, siguiendo estrictas medidas sanitarias. Este plan de acción será analizado por los ministros para considerar su viabilidad.
Mazzoleni indicó que dentro de dos semanas se volverá a revisar el comportamiento del virus y de la ciudadanía, y que en base a los resultados obtenidos se tomarán decisiones. Asimismo, recalcó que por cuestiones sanitarias relacionadas al distanciamiento, la comunión, la confesión y otros ritos de las iglesias, aún no es recomendable habilitar el normal funcionamiento de dichos recintos.
Este martes, el presidente de la República, Mario Abdo, defendió la posición del Gobierno en cuanto a la cantidad de personas que se puede permitir en una misa, culto u otro evento religioso durante la fase 3. La asistencia a los templos o sitios de adoración no debe sobrepasar las 20 personas. No obstante, señaló que el diálogo seguirá a través de una mesa de trabajo.
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Por otra parte, el pasado domingo en una “automisa” desarrollada frente a la Catedral Metropolitana, el arzobispo, Edmundo Valenzuela, afirmó que las disposiciones del Poder Ejecutivo con relación a las iglesias es un atropello a la libertad religiosa. “Hoy también vuelven a amenazar la libertad religiosa la corrupción y la necedad del poder. Un sector del poder político que se ha corrompido gravemente y quiere someter a la Iglesia con arbitrariedades, con humillaciones, mientras se dedica al robo, a la malversación, al tráfico de influencias hasta niveles exasperantes”, dijo el arzobispo en su sermón.
