ABC
5 de noviembre de 2026
A la gran 730
ABC TV de 08:00:00 a 11:29:00
Ver ABC TV
A la gran 730
ABC Cardinal AM de 08:00 a 11:29
Escuchar ABC AM
La Movida
ABC FM 09:00 a 11:59
Escuchar ABC FM
A la gran 730
ABC TV de 08:00:00 a 11:29:00
Ver ABC TV
24º
Ahora
ver más
24º
Ahora
HOY
Min
20º
Máx
28º
undefined 2026-11-06
Min
20º
Máx
35º
undefined 2026-11-07
Min
18º
Máx
27º
undefined 2026-11-08
Min
14º
Máx
24º
undefined 2026-11-09
Min
12º
Máx
28º
undefined 2026-11-10
Min
17º
Máx
30º
Cotizaciones del día
DOLAR
Compra
5.960
Venta
6.300
PESO
Compra
1
Venta
10
REAL
Compra
1.030
Venta
1.230
EURO
Compra
6.320
Venta
7.200

El chipero de Caacupé: Entre la impotencia y el “grito de guerra”

Este artículo tiene 5 años de antigüedad
Cristian Colmán, chipero de Caacupé
Cristian Colmán, chipero de CaacupéGentileza

Cristian Colmán, el chipero de Caacupé que se hizo viral a través de un video en el que se lo ve en solitario recorriendo las calles y preguntando a gritos si hay alguien vivo en la ciudad, fue comparado con el personaje de la película Soy Leyenda. “Todos quieren gritar así, solo yo me animé. Fue un grito de guerra”, sostuvo.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

A diferencia de otros años, Caacupé parece una ciudad fantasma, desolada y vacía. Los trabajadores ambulantes son los que más resienten este nuevo escenario creado por la pandemia del COVID-19 y se asombran al ver así a la ciudad en esta época del año, cuando miles de personas visitan a la Virgen de Caacupé.

La crisis en salud también trajo crisis económica, y Colmán asegura que la impotencia es inevitable. La semejanza de la actual situación que se vive, con una película sobre un hombre que queda solo en el mundo después de que una plaga acabara con la humanidad, queda explícita hoy en las calles vacías.

Lea más: Caacupé en medio del COVID-19: “Es como si llegaras a la casa de tu mamá y no está”

“La película se trata de un último sobreviviente, no había nadie, y justamente el día jueves yo estaba solo por Caacupé”, relata Colmán.

“Pemanomba pio?” (¿Acaso murieron todos?) gritó Cristian. Al respecto, señaló: “El grito era de rabia”. Es que ese día solo había vendido 20 chipas, 100 quedaron en su canasto. “Se siente impotencia. En esta época teníamos que vender unas 2.000 chipas por día”, señaló. Con esta situación, su producción bajó a solo 120 chipas por día.

El trabajador lamenta que el Gobierno no tenga un plan para los informales, donde no haya tantas exigencias como una patente de un puesto comercial. “Nosotros estamos sufriendo hace 9 meses, no es de ahora nomás. En Semana Santa teníamos que hacer chipa y no vendimos nada”, dijo.

Lea más: Caacupé: pocas ventas en víspera del día de la Virgen

Con este sacrificado trabajo, amplía su recorrido a diversas ciudades y gracias a ello lleva el sustento diario para su familia. Cristian, por problemas económicos dejó el tercer año de la carrera de Derecho, pero su sueño de ser abogado sigue intacto, según afirmó.

Cristian expresó que su sentir es el mismo que el de miles de trabajadores ambulantes de Caacupé. “Todos quieren gritar así, solo yo me animé. Fue un grito de guerra”, sostuvo.

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05

Te puede interesar