Expulsan de Paraguay al máximo jefe del PCC tras ataque a cuartel policial

El máximo jefe del PCC en la frontera, Giovanni Barbosa Da Silva, alias Bonitão, fue expulsado ayer del Paraguay luego de que 40 soldados de su facción intentaran rescatarlo el sábado de noche de la sede de Investigaciones de la Policía, en Pedro Juan Caballero.

El jefe del PCC Bonitão sube a una patrullera de la Policía Federal del Brasil, en Ciudad del Este.
El jefe del PCC Bonitão sube a una patrullera de la Policía Federal del Brasil, en Ciudad del Este.

Bonitão, de 29 años de edad, era hasta el sábado último el máximo líder del Primer Comando da Capital (PCC) en la frontera conformada entre Pedro Juan Caballero (Paraguay) y Ponta Porã (Brasil).

De hecho, era el más serio aspirante a quedarse como el gran patrón de la región. Los últimos fueron Levi Adriani Felicio, Sergio de Arruda Quintiliano Neto, alias Minotauro; Elton Leonel Rumich Da Silva, alias Galán; Jarvis Chimenes Pavão y Jorge Rafaat Toumani.

El último escollo que debía sortear Bonitão para gobernar sin oposición la frontera era el clan Jamil, del famoso capo Fahd Jamil Georges, alias El Padrino. Ambos bandos están en guerra desde hace dos meses.

Su captura

Giovanni Barbosa Da Silva fue capturado el sábado a las 22:20 por cuatro policías del departamento de Crimen Organizado que lo persiguieron en una patrullera hasta las inmediaciones de Laguna Ponta Porã de Pedro Juan Caballero. Bonitão estaba en una camioneta Chevrolet Trailblazer blanca, con chapa paraguaya AAES 989, que ya venía siendo monitoreada desde el 30 de noviembre del año pasado, cuando la Policía allanó el complejo Blue Lagoon Amambay donde supuestamente se escondía el brasileño.

Bonitão ya estuvo a punto de ser capturado el 20 de diciembre pasado en São Paulo, cuando tuvo que abandonar un coche, dinero, joyas y documentos luego de una persecución.

El capo del PCC estaba armado el sábado de noche con un fusil calibre 5.56. Cuando fue llevado a la base del departamento de Investigaciones, empezó a amenazar a todos los policías y a advertirles que si no lo liberaban iba a ordenar el ataque a dicha base.

Ante esto, los 15 efectivos de Investigaciones pidieron todo el refuerzo que se podía, que consistió en otros 10 hombres de las unidades que funcionan en el mismo edificio, como Antinarcóticos, Automotores e Interpol, aunque después llegaron 12 fusileros del GEO en dos vehículos blindados.

El ataque

Cuando los uniformados estaban adoptando posiciones defensivas, efectivamente llegaron al lugar al menos 10 camionetas, que se colocaron en frente y en los costados del predio. Al menos 40 hombres del PCC empezaron a disparar contra el edificio y a exigir a gritos la liberación de su jefe.

En ese ínterin, tres policías que circulaban en la patrullera M-19 de la comisaría 1ª de Pedro Juan Caballero fueron tomados como rehenes. Con el citado móvil policial, el PCC intentó atropellar el portón de la base de Investigaciones, pero el acceso estaba bloqueado desde adentro con otra patrullera.

Automáticamente, se desató un feroz tiroteo. Literalmente, había disparos por todos lados.

Luego de una hora y media de tiroteo, los miembros del PCC se vieron obligados a replegarse, porque se les acabaron las balas.

Increíblemente, los policías ganaron la batalla gracias a que tenían más municiones y un efectivo plan defensivo.

Ya cuando llegaron otros refuerzos policiales y hasta una tanqueta con militares, los uniformados recuperaron el control de la ciudad.

Dos fusileros

En una batida por el centro, fueron capturados dos de los atacantes que quedaron solos y sin municiones.

Se trata de los brasileños Lucas de Aguiar Freire y Paulo Augusto Jaime Landolfi.

Este último ya había sido capturado y expulsado de Paraguay en 2017. Sin embargo, en 2019 fue uno de los que secuestró, asesinó, descuartizó y enterró en un tambor en la frontera al adolescente Alex Ziole Areco Aquino (14).

De los tres policías secuestrados al inicio del ataque, dos aparecieron casi inmediatamente, pero el otro fue liberado recién ayer a la mañana.

La entrega

Luego del turbulento amanecer en Pedro Juan Caballero, el mismo presidente de la República, Mario Abdo Benítez, ordenó la expulsión de Bonitão.

El jefe del PCC fue llevado en un avión de la Policía Nacional de Pedro Juan Caballero a Ciudad del Este y entregado en el Puente de la Amistad a la Policía Federal del Brasil.

En su país, el criminal tiene proceso abierto por tráfico de drogas y armas, así como por financiamiento para asociación criminal.

La comitiva fue acompañada por el fiscal de Crimen Organizado y Antisecuestro, Lorenzo Lezcano (exministro del Interior).

Los dos fusileros capturados, en cambio, fueron traídos a Asunción y recluidos en la Agrupación Especializada, desde donde responderán por el ataque al cuartel policial.

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