Chololó se muda al barrio Trinidad

En Teniente Narváez y Teniente Félix Cañete, del barrio Trinidad, las aguas hacen recordar las cascadas de Chololó. La Essap y la comuna capitalina deberían tomarse el trabajo de solucionar estas zanjas formadas por el agua nauseabunda que corre sin cesar, que puede causar accidentes y daños severos en los vehículos que por allí transitan.

Los espejos de agua hacen que las motos pierdan el equilibrio, y los automóviles bajos dañen sus llantas. La calle es intransitable y el estado del asfalto es calamitoso.
Los espejos de agua hacen que las motos pierdan el equilibrio, y los automóviles bajos dañen sus llantas. La calle es intransitable y el estado del asfalto es calamitoso.

En el populoso barrio Trinidad las aguas servidas inundan el cruce en Teniente Narváez y Teniente Félix Cañete, a una cuadra apróximadamante de la calle Lombardo que une las avenidas Sacramento con Artigas en la zona Virgen de la Asunción, cercana a IPS.

Probablemente el agua de olor nauseabundo proviene de un manantial y se estanca justo donde se encuentra el puente San Vicente. Se puede suponer además, que hay conexiones clandestinas de desague cloacal, ya que el color de la correntada es turbio.

Los acúmulos de agua hacen que las motos pierdan el equilibrio, y los automóviles bajos dañen sus llantas. La calle es intransitable y el estado del asfalto es calamitoso.

Los vecinos claman atención de la Essap y la municipalidad, porque además aquí no hay señalizaciones, solo una rueda que un buen samaritano dejó como “señal” en el pozo formado en el asfalto.

La inmundicia puede servir de criadero al mosquito aedes aegypti, en una zona muy transitada, olvidada por los organismos del Estado que deberían estar aquí trabajando para evitar que cause peligrosos percances.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD