El amor de mamá todo lo puede

Hace 14 años Susana Britos se iniciaba en el mundo de la costura por necesidad. Hoy ya es abuela y cuenta con un emprendimiento en el que confecciona artículos decorativos para el hogar y mucho más.

Susana rodeada de sus hijas Patricia y Fiorella, su fuente de inspiración desde hace 14 años.
Susana rodeada de sus hijas Patricia y Fiorella, su fuente de inspiración desde hace 14 años.

Susana Britos tiene 50 años y se dedica a la costura. Su familia está integrada por sus dos hijas Patricia y Fiorella, ambas casadas, y por sus tres nietos, que según doña Susana, son todo para ella.

Un emprendimiento que nace desde la necesidad

Susana narró que se inició en el mundo de la costura hace 14 años por necesidad, y así fue como todo comenzó.

“Primeramente nace P&F, las iniciales de mis hijas, Patricia la mayor y Fiorella la menor. Nació hace 14 años por necesidad, siempre quise ser mi propia jefa, manejar mis tiempos y poder estar presente en el crecimiento de mis hijas. No quería dejarlas, así que tuve que adecuarme a la situación, necesitaba ganar dinero y empecé primero haciendo remeras de algodón, también hacía prendas para mis hijas y para mi, porque no tenía el dinero para comprarlas”, relató Susana.

Aprender fue la única opción

Susana mencionó que su máquina de costura industrial había sido adquirida por su exmarido con todos sus ahorros.

“La verdad que no tenía idea de cómo usar esa máquina, le escribí a una amiga de mi mamá que manejaba máquinas industriales para que me enseñe. Yo tenía una noción básica para quitar moldes porque mi mamá me enseñó a quitar moldes de la misma ropa que tenía. Siempre fui autodidacta, miraba lo que quería hacer y trataba de copiar”, comentó.

Nace PMF Creaciones

“Cuando nace mi primera nieta de nombre Mía, lo primero que hago es agregarle su inicial a mi emprendimiento quedando finalmente como PMF Creaciones”, agregó Susana.

Inspiración

Doña Susana cose fundas para sillas y sofás, manteles, confecciona posaplatos, camineros, y un sinfín de cosas más. “Mi inspiración está en que cuando quiero algo, me gusta y ahí lo hago. Antes me iba de negocio en negocio ofreciendo mis productos. Como antes no existían las redes sociales, esa era la única manera de conseguir clientes. Actualmente solo vendo por Instagram”.

Agradecida con la vida

“Amo lo que hago, ser independiente cuesta mucho porque no tenés un sueldo fijo. Lo que gano lo comparto con mi familia. En mi taller tengo algunos mensajes (motivacionales) pegados en la pared y cuando estoy cosiendo siempre los leo y me da fuerza para seguir luchando” finalizó.

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