El supuesto criminal favorecido es Rodolfo Fleitas López, de 29 años de edad, quien fue capturado hace dos semanas por policías del Grupo Lince en un operativo de rutina en la zona de Toledo Cañada, en el límite entre Capiatá y Julián Augusto Saldívar.
Rodolfo tenía una orden de captura por el homicidio de Enrique Manuel Quiñónez Alfaro, de 21 años, ocurrido en la noche del 7 de agosto de 2019.
El citado joven fue ultimado con un tiro en el cuello al tratar de defender la pollería “Pelado” que montó con mucho sacrificio con su padre en la compañía Naranjaisy de Villeta.
Luego de su captura, que fue ampliamente celebrada por la familia de la víctima, Rodolfo Fleitas López compareció ante la jueza María Nunilda González, quien el 31 de mayo pasado decretó su prisión preventiva en la cárcel de Tacumbú.
Sin embargo, el 9 de junio pasado, la propia magistrada accedió a un pedido de revisión de medidas e increíblemente cambió de postura y le concedió arresto domiciliario al supuesto asaltante y asesino.
La magistrada dijo ayer a ABC que no recordaba el caso, pero que si otorgó dicha medida habrá sido porque le presentaron elementos nuevos a favor del procesado.
Sin embargo, la fiscala de la causa, Leticia Noldin, declaró a ABC que el Ministerio Público se ratificó en su pedido de prisión preventiva, teniendo en cuenta que el hombre está procesado por robo agravado con resultado de muerte.
Es más, la agente del Ministerio Público admitió que se estaba enterando mediante ABC de que la jueza González favoreció al supuesto criminal.
La familia del joven asesinado también manifestó su indignación por la decisión de la jueza.
Según la investigación, además de Rodolfo Fleitas López, otros autores materiales del crimen fueron Mario Ezequiel Méndez Brizuela, quien cuando ocurrió el hecho tenía 19 años, y Pablo Riveros, en aquel entonces de 33 años, apodado Largo.
Mario Ezequiel está preso, acusado y a punto de afrontar juicio oral. Mientras que el tal Largo sigue prófugo.
El supuesto organizador del atraco fue Bartolomé Ismael Mendoza González, de 25 años en aquel momento, pero quien sigue libre.
