Dos semanas antes, ACA protagonizó un secuestro similar, pero le salió mal

Los mismos que el pasado 12 de junio asesinaron a un hombre en la estancia San Jorge de Puentesiño y secuestraron equivocadamente a su esposa, el pasado 12 de Junio, son los que cometieron el crimen de Jorge Rios. Más integrantes de la autodenominada ACA-EP fueron identificados.

Jorge Ríos, joven secuestrado y asesinado por criminales en el norte de país.
Jorge Ríos, joven secuestrado y asesinado por criminales en el norte de país.ABC COLOR

El dato es clave para los investigadores, ya que dentro de la pesquisa por el secuestro de Jorge Rios se supo que este grupo fue el que irrumpio en la estancia San Jorge, ubicada en la zona conocida como Jevika, a 10 kilómetros del casco urbano de Puentesiño, a las 19:00 de un día sábado. Los atacantes eliminaron de un balazo en el abdomen al brasileño Jonás Fernando Àlvez (38), trabajador de la estancia y secuestraron a su esposa Josimeire Vieira de Oliveira, en la creencia de que la misma era la pareja del propietario Valdemar Padinha. Cinco días después la liberaron al percatarse del error.

Lo concreto es que en aquella ocasión dejaron una carta con exigencias del pago de US$ 700 mil, por el rescate de esa mujer. La misiva, inclusive, establecía el lugar del pago, la zona del río Apa, que es el que divide a Paraguay con Brasil.

Esta carta recién llegó a las autoridades durante el desarrollo del secuestro de Jorge Rios, quien había sido tomado también por miembros de ACA, en la noche del pasado lunes, en la estancia Dos Hermanos, propiedad de su padre Jorge Rios, ubicada en la colonia Norte Pyahu del distrito de Sargento José Félix López, más conocido como Puentesiño, Concepción.

Los secuestradores habían establecido como tope de pago el pasado miércoles a las 17. Poco después de ese horario la familia Rios recibió una llamada.

Los captores habrían llegado a enviar audios y una foto de Jorgito como prueba de vida.

La llamada fue hecha desde una línea telefónica del Brasil, lo que fue puesto a consideración por parte del Ministerio Público a la Policía Federal de Brasil.

Por nota se alertaba a la posibilidad de que el detenido haya sido llevado al lado brasileño. A partir de allí se inició un trabajo de cooperación entre las autoridades brasileñas y paraguayas para hallar a los secuestradores, pero el objetivo era la liberación que parecía próxima, pues la familia Ríos Barreto, pese a que tenían bloqueada las cuentas, había reunido los 200 mil dólares exigidos por los criminales.

Sin embargo, el pasado sábado a la siesta, el cuerpo sin vida de Jorgito fue encontrado con un impacto de bala en la cabeza, en la zona conocida como asentamiento Caracol, Matto Grosso Do Sul, a unos 70 kilómetros de Puentesiño

Esa misma noche, la policía del vecino país detuvo a una pareja brasileña, residente en un retiro, en las cercanías del macabro hallazgo.

La pareja tenía el celular desde donde llamaron a la familia Ríos Barreto para negociar.

En sede policial, ambos explicaron que llegaron unos hombres hasta el retiro que arma en mano, los obligaron a que les preste el celular y que le entreguen una cajetilla de cigarrillos, que luego fue encontrada al lado del cuerpo de Rios.

Los brasileños fueron liberados, pero lo investigado no hizo más que confirmar que los hermanos Hugo y Feliciano Bernal Maíz, líderes de la ACA-EP estuvieron implicados.

Este hecho, sumado al de la estancia San Jorge, además permitió conocer a los investigadores la identidad de posibles nuevos integrantes del grupo criminal.

Ayer, al mediodía velaron durante una hora a Jorgito, en la estancia donde había sido secuestrado. Luego fue llevado a Ciudad del Este, donde hoy, a la mañana, sus restos serán enterrados en el cementerio Internacional.